En cuarentena, contaminación atmosférica bajó 85% en Tarija

A raíz de la cuarentena establecida en el país, se redujo el parque automotor y las actividades industriales lo que permitió que el Índice de la Calidad del Aire (ICA) se reduzca hasta un nivel satisfactorio o bueno. Normalmente el rango llegaba un valor de 84, que se encontraba en el rango de aceptable.

El jefe de la Unidad de Monitoreo y Control Ambiental del Gobierno Municipal de Tarija, Yosimark Pereira Franco, sostuvo que indudablemente la contaminación atmosférica disminuyó por el hecho de que prácticamente se redujo hasta en un 90 por ciento la circulación de los motorizados, además de la paralización de fábricas e industrias.

Polución

Por consiguiente, la polución se ha reducido por lo menos en un 85 a 90 por ciento, sostuvo a tiempo de comparar con las ciudades de La Paz donde fue de más o menos un 75 por ciento o Santa cruz que llegó hasta un porcentaje de 80.

Antes de la cuarentena, en un día anormal en el que circulaban vehículos particulares y de transporte público, el ICA presentaba un valor de 84 microgramos por metro cúbico (µg/m3), pero en estos días calculó que debió bajar hasta menos de 50, lo que quiere decir que pasó de regular a buena.

Según el cuadro que establece los rangos de las concentraciones de contaminante existentes, el color verde de 0 a 50 es buena, el amarillo de 51 a 100 regular, el rojo de 101 a 150 no saludable, el marrón de 151 a 300 es malo y a partir de esta cifra, negro, respirar ya es peligroso.

Admitió que al momento no se tienen los datos exactos porque el personal acata las disposiciones del Gobierno nacional. Espera que la próxima semana se pueda hacerlo y se tenga la información científica con exactitud, pero que por su experiencia la contaminación atmosférica se redujo en ese porcentaje en la ciudad.

“Las buenas practicas que se han comenzado a dar por estos problemas de salud hace de que la calidad del aire que se tiene en Tarija sea buena y ya no estaríamos en la franja amarilla, sino en la verde, lo que hace de tengamos prácticamente una contaminación mínima”, sostuvo.

Por su parte, el responsable de la Secretaría de Medio Ambiente y Gestión Territorial del Gobierno Municipal, Álvaro Orozco, apuntó que el río Guadalquivir empezó a gozar de buena salud, lo cual es observable a simple vista, sin embargo, se tuvo que destinar una brigada específica a determinados sectores para realizar un monitoreo porque detectaron el ingreso de volquetas.

“Seguramente aprovechan la cuarentena para realizar una extracción ilegal de áridos y en ese marco estamos trabajando para identificar los accesos y evitar que esta situación continúe. Pero, esperemos que el río mantenga su claridad y nos brinde una enseñanza a futuro para solucionar el problema de la contaminación”, agregó.

 

La medición de las partículas en suspensión

Para ilustrar lo que son las partículas en suspensión (PM10), que causan la contaminación atmosférica, Yosimark Pereira explicó que cuando se barre un espacio, a la luz de los rayos solares, se puede observar un polvillo fino en suspensión que se mueve, son partículas con un diámetro aerodinámico de hasta 10 micrómetros (µm) que comprende las fracciones finas y gruesas.

Ese polvo es medido a través de un equipo que se llama minivol que trabaja con una bomba con energía independiente, también lo hace con el dióxido de nitrógeno y el ozono troposférico. A futuro también se pretende hacerlo con el azufre en el aire.

Existen tres tipos de mediciones, una es del equipo automático que trabaja las 24 horas durante los 365 días del año, los datos ofrecidos provienen de este tipo de dispositivo.

En segundo término, los equipos activos miden día por medio porque esa la fórmula que señala la norma, se tiene que medir 24 horas y otras 24 horas no para hacer las comparaciones.

Mientras que los equipos que miden dióxido de nitrógeno y ozono troposférico miden durante toda una semana para obtener los datos porque el comportamiento de estos contaminantes son distintos al del PM10.