El MAS piensa en remontada tras perder apoyo en las provincias

La elección del 20 de octubre de 2019 no sirvió para nada. Al menos efectivamente. El escándalo del corte de la Transmisión de Datos acabó en protestas sostenidas, una auditoría de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la renuncia de Evo Morales. Todo eso en tres semanas de alta intensidad política en la que los resultados obtenidos por cada partido fueron lo de menos.

El informe oficial de la OEA, publicado la semana pasada, incide en las manipulaciones informáticas y en el mal manejo de los servidores, que derivó en actas adulteradas y un incremento “imposible” de la tendencia de voto en el último 5% del cómputo que benefició al MAS.

El informe no detalla ninguna irregularidad en el Tribunal Electoral Departamental (TED) de Tarija, ni en la custodia ni en la pérdida de material, sin embargo, igualmente la elección fue anulada, lo que no quiere decir que los datos no sirvan para el análisis detallado.
La caída del MAS

El Movimiento Al Socialismo (MAS) perdió esta vez la elección en el departamento de Tarija, ya que cayó del 51% que había logrado en 2009 y 2014 a apenas un 40,22%. Su caída fue sustancial sobre todo en Cercado, donde perdió casi 10 puntos quedándose apenas con un 30% de la votación.

Además, esta vez también perdió – según los datos del Órgano Electoral Plurinacional (OEP)– en el municipio de Villa Montes, donde contra pronóstico se impuso Comunidad Ciudadana, probablemente por el rechazo que generó la confección de las listas entre los partidarios del oficialismo, que no vieron a sus vecinos representados. El partido azul pasó del 58,70% conseguido en 2014 a 40,56% en 2019.

El MAS sí logró imponerse en el resto de los municipios, sin embargo, sus ventajas fueron inferiores a la de 2014 y 2009:
En Padcaya bajó del 75,82% al 63,76%; en Bermejo bajó de 59,90% a 45,57%; en Yacuiba pasó de 59,90% a 45,87%; en Caraparí bajó del 66,69% al 56,07%; en Uriondo el MAS cayó de 59,85% a 54,58%; en San Lorenzo pasó de 49,28% a 45,04%, en Entre Ríos pasó de 67,48% a 49,93% e incluso en sus dos nichos más fuertes del departamento, como son Yunchará y El Puente, el partido experimentó un retroceso sustancial: En El Puente pasó de 74,02% a 66,75% y en Yunchará paso de 89,09% a 81,02%.

El retroceso generalizado dejó la votación en los porcentajes de voto duro ya vistos en votaciones importantes como el del referéndum de 2016, en el que el Sí a la reelección obtuvo algo menos del 40% de apoyo, o la votación de Pablo Canedo en 2015, donde estuvo en un 39% en la segunda vuelta.

¿Resultados abultados?
El MAS logró un 100% de los votos solo en una mesa en Tarija. La misma corresponde a la comunidad indígena de San Nicolás, donde había 19 habilitados de los que 15 lo hicieron por Evo Morales y el resto dejó dos blancos, un nulo y un ausente.

Además, pasó del 90 por ciento en algunas mesas, como por ejemplo las dos de Rejara (Padcaya) donde obtuvo el 94% de los votos; otra en Tacuara Arriba (Padcaya) donde sumó el 90,9% y otra en Marañuelo y en La Huerta, también de Padcaya, donde sumó 91,5% y 92% respectivamente.

En la UE Hugo Amable Hoyos, de la Comunidad de Arteza, en Yunchará, el MAS también sumó el 91% de los votos, y junto a Yuticancha, que también sumó un 93%, son las dos únicas comunidades en Yunchará que llegaron a esos porcentajes.

En Méndez fue en Colorado Norte con 94% y en Cochas, con 91%, donde el MAS sumó grandes porcentajes. En Caraparí el MAS sumó también 91% en la localidad de Lecheronal Cañaveral.