Papás, adolescentes y embarazos no deseados

En Bolivia seguimos siendo líderes en esta materia en parte por la “tolerancia” familiar, quienes hasta ahora son únicos responsables de la educación sexual de sus hijos

El 26 de septiembre está marcado en el calendario multinacional para conmemorar la lucha contra el embarazo adolescente no planificado. La fecha se instituyó en 2003, cuando varias naciones tomaron conciencia del elevado número de casos que se registraban y, sobre todo, de sus consecuencias posteriores tanto para las adolescentes como para los niños y, en definitiva, para el conjunto del país.

La idea de señalar este día es educar a los jóvenes del mundo sobre métodos anticonceptivos eficaces y la importancia de la planificación familiar para evitar situaciones improvisadas o traumáticas. El mensaje no se limita simplemente a evitar los embarazos no deseados, sino que también se amplía a evitar el contagio de enfermedades venéreas y al conocimiento de los estudiantes sobre el desarrollo de su propio cuerpo.

Se estima que cada año tres millones de jóvenes en el mundo se somete a un aborto para interrumpir un embarazo no deseado

A pesar que desde el año 1990 se registró un descenso significativo en el número de embarazos en adolescentes, aún hoy en día un 11% de los niños que llegan al mundo, lo hacen desde el vientre de niñas cuya edad oscila entre los 15 y 19 años. En Bolivia la cifra es muy superior y se estima que una de cada cuatro niñas llega a los 19 años con un embarazo a término, es decir, una incidencia del 25%.

La gran mayoría de estos casos a nivel mundial ocurren en comunidades de muy bajos ingresos, trayendo como consecuencia en muchos de estos casos el deceso de la madre durante las labores de parto o el fallecimiento del bebé. En Bolivia la tendencia también es similar, aunque también se da una alta incidencia en jóvenes de carácter urbano.

Otro dato relevante es el que tiene que ver con el número de abortos. Se estima que cada año tres millones de jóvenes en el mundo se somete a un aborto para interrumpir un embarazo no deseado con el riesgo que supone para la propia vida, ya que la mayoría se practica en países donde no está autorizado, un porcentaje que evidencia que la prohibición del aborto no ha reprimido el embarazo en esa población.

La Organización Mundial de la Salud ha establecido seis objetivos que contribuyan a reducir el número de embarazos adolescentes, y que pasan por los clásicos, como el promover el uso de métodos anticonceptivos y la concienciación de ese grupo poblacional para que tome sus precauciones hasta otros más polémicos, como los de tomar medidas para desincentivar el matrimonio a edades tempranas.

En Bolivia se podría decir que se ha probado casi de todo, pero nada de una forma lo suficientemente persistente y continuada como para reducir los números, pues seguimos siendo líderes continentales en esa materia en parte por la tolerancia familiar. A principios de este 2023 las comunidades más conservadoras clamaron contra la nueva currícula educativa, donde incluía la educación sexual de manera transversal en las escuelas, para tratar de ayudar precisamente a las familias, que por décadas se han mostrado incompetentes para bajar los números.

Sin duda, en un día como este vale la pena hacer una reflexión a profundidad sobre el estilo de crianza y las consecuencias a largo plazo. Sin duda que la vida es el mejor de los regalos, pero no hay como hacerlo a su debido tiempo para que los riesgos se reduzcan y cada cual pueda desarrollarse en integridad.


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