La hora de Óscar Montes

En Tarija debe pilotar un tiempo de escasez que debe servir para cohesionarnos más como territorio y como pueblo tarijeño. En el país debe recuperar una voz para el departamento

Los nueve gobernadores que asumen los departamentos para la próxima legislatura son nuevos. Ninguno de ellos repite y la trayectoria política de cada uno es limitada salvo el de uno, el Gobernador de Tarija, Óscar Montes.

Óscar Montes entró en la política en los 90 catapultado desde el Comité Cívico. Se orientó por el mirismo reinante en aquellos años en Tarija, aunque no tardó en formar su propio grupo dentro de la organización con el que empezó a ganar elecciones y que después pasaría a ser UNIR, la sigla con la que completó otros dos periodos en la Alcaldía. En total han sido quince años al frente del Gobierno Municipal en los que vio pasar a seis presidentes y transformar un Estado liberal republicano en uno plurinacional y autonómico. Montes estaba ahí antes de que Evo Morales asumiera el poder y lo sigue estando después de que se lo arrebataran.

La Gobernación no es una institución más compleja que una Alcaldía, aunque en estos tiempos de la política populista se haya dado mucha importancia al diálogo directo y transversal

La experiencia es un grado, sobre todo en tiempos de zozobra, y eso lo ha sabido aprovechar bien en campaña el exalcalde, que definitivamente ha asumido nuevos desafíos, como ya proyectaba en 2013, para tomar las riendas de la Gobernación de Tarija.

En sí, la Gobernación no es una institución más compleja que una Alcaldía, aunque en estos tiempos de la política populista se haya dado mucha importancia al diálogo directo y transversal con los actores de todos los sectores sociales. En un Gobierno Municipal los desafíos son más cercanos y más visibles, también más urgentes por lo cotidiano, y engloba muchas más áreas. En la Gobernación, sin embargo, salvo algunas excepciones como lo de distribuir la luz con una empresa descompuesta, los temas no están tan cerca del día a día de la gente, aunque por supuesto sentirá la diferencia de tener una buena carretera aquí o un buen sistema de riego allá.

El mayor desafío de la Gobernación tiene que ver precisamente con la política, porque al contrario que en los Gobiernos Municipales, no se elige precisamente a un buen gestor, sino a un buen representante de los intereses de Tarija, más ahora que los recursos son ínfimos, más para una población que se ha acostumbrado a las dádivas.

A Óscar Montes se lo ha elegido por encima del candidato del partido de Gobierno, cuya oferta electoral era, esencialmente, llevarse bien con el Gobierno Nacional para que llovieran los millones en forma de bonos, obras y créditos, pero eso no quiere decir que a Tarija no le interesara esa parte de la oferta.

Montes tiene por delante un doble desafío, uno al interior del departamento y otro a nivel nacional. En Tarija debe pilotar un tiempo de escasez que debe servir para cohesionarnos más como territorio y como pueblo tarijeño. En el país debe recuperar una voz para el departamento que la tenga en cuenta en las reformas estructurales, pero también en los pulsos que se vienen, y que no serán pocos.

En esas, la suerte de Montes será la suerte de Tarija y de todos los tarijeños, así que es tiempo de desearle los mejores éxitos para este periodo que hoy empieza y para el que siempre encontrará a El País dispuesto a alzar la voz en defensa de los intereses de Tarija.


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