FEBAD asumirá los gastos de los accidentes que se dieron en el Oscar Crespo
Un día después de la finalización del tradicional Circuito Óscar Crespo, competencia que cada año convierte a Sucre en el epicentro del automovilismo nacional, el presidente de la Asociación de Automovilismo Deportivo de Sucre (AADESU), Marco Saavedra, informó que la organización, en coordinación con la Federación Boliviana de Automovilismo Deportivo (FEBAD), decidió activar el Fondo de Ayuda Médica (FAM). Este mecanismo económico fue creado precisamente para atender emergencias y se utilizará en esta ocasión para colaborar con los pilotos y espectadores que resultaron afectados en los accidentes registrados durante la competencia.
El evento, que se desarrolló durante dos jornadas intensas, dejó un saldo de cinco personas lesionadas. Cuatro de ellas son pilotos que sufrieron incidentes en diferentes tramos del circuito y que, según los reportes médicos, se encuentran en condición estable. La quinta persona es una mujer de 39 años que asistía como espectadora y cuya situación es la más delicada, pues permanece internada en terapia intensiva en un hospital de la capital. Su caso ha generado gran preocupación en la comunidad deportiva y en la ciudadanía, ya que se trata de una víctima que no estaba directamente vinculada a la competencia, sino que se encontraba observando la carrera.
“Hemos podido visitar a los pilotos y ellos se encuentran en una situación estable. Lo lamentable es el accidente que involucró a la señora y estamos a la espera de buenas noticias sobre su estado”, declaró Saavedra, reflejando tanto la responsabilidad institucional como la sensibilidad humana frente a lo ocurrido. El dirigente recalcó que tanto AADESU como la FEBAD cuentan con este fondo de ayuda médica para responder en casos de emergencia y que se hará un seguimiento constante a la evolución de las personas internadas, garantizando que reciban el apoyo necesario.
No obstante, Saavedra también reconoció que hubo un descuido en la seguridad, pese a que se realizaron campañas previas para advertir a los espectadores sobre los riesgos de ubicarse en curvas y zonas de alto peligro. La advertencia no fue suficiente y algunos asistentes se colocaron en lugares inadecuados, lo que incrementó la vulnerabilidad frente a los accidentes. Este aspecto abre nuevamente el debate sobre la necesidad de reforzar las medidas de prevención y control en competencias automovilísticas, especialmente en circuitos urbanos donde la cercanía del público a la pista es inevitable.
El informe preliminar del accidente más grave, ocurrido en el sector del colegio Humboldt, señala que el piloto Noel Tórrez, de apenas 17 años, perdió el control de su vehículo durante un ascenso complicado por el terreno húmedo debido a la lluvia. El automóvil impactó contra una pared y un poste en la curva, provocando que un ladrillo saliera despedido y golpeara a la espectadora, ocasionándole las lesiones que hoy la mantienen en estado crítico. Este hecho ha puesto en evidencia la combinación de factores de riesgo que se presentan en este tipo de competencias: la juventud e inexperiencia de algunos pilotos, las condiciones climáticas adversas y la ubicación inadecuada de los espectadores.
El Circuito Óscar Crespo, considerado una de las pruebas más emblemáticas del automovilismo boliviano, reúne cada año a cientos de corredores y miles de aficionados. Sin embargo, la edición reciente ha dejado una lección amarga sobre la importancia de extremar precauciones. La activación del Fondo de Ayuda Médica es un alivio inmediato para los afectados, pero también un recordatorio de que la seguridad debe ser un eje central en la organización de estos eventos. La expectativa ahora está puesta en la recuperación de los lesionados y en las medidas que se adopten para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.








