Bolívar ganó en Brasil y selló su pase a octavos de final de Sudamericana
El Club Bolívar firmó una de las páginas más doradas y memorables de su historia reciente en el ámbito internacional. La Academia supo sostener con templanza, temple y jerarquía la intensidad de juego propuesta por Gremio en el mismísimo estadio de Porto Alegre, logrando conservar su arco absolutamente intacto y llevándose como un plus supremo una victoria inolvidable por 1-0, la noche de este jueves. Con este resultado histórico, el conjunto paceño continúa de largo hacia la ronda de los octavos de final de la Copa Sudamericana 2026.
La escuadra celeste sacó el máximo provecho del momento de zozobra que atraviesa el emblemático cuadro brasileño para obtener su segunda victoria consecutiva en esta llave de eliminación directa. De esta manera, dejó la cuenta global con un inobjetable 4-2, una cifra que le abrió de par en par las puertas para encontrarse en la siguiente fase contra el poderoso San Pablo —otro elenco brasileño de gran peso en el continente— en una serie que arrancará nuevamente en la segunda semana de agosto, iniciando como local en la ciudad de La Paz.
Desde el pitazo inicial, los dirigidos por la Academia tomaron estratégicamente la ruta del contragolpe para hacer daño. Apoyándose en la notable fortaleza física y la electrizante velocidad del colombiano Dairon Asprilla, el ataque visitante encontró el premio mayor muy temprano en el partido. Asprilla recibió una fina asistencia de parte de Robson Tome y, haciendo gala de un despliegue de potencia, aguantó con fiereza la marcación de dos zagueros dentro del área chica. Allí, giró de espaldas al marco para sacar un certero e implacable remate de derecha dirigido al primer palo del guardameta Weverton, decretando el 1-0 a los 16 minutos.
Este gol tempranero fue un auténtico balde de agua fría para la afición local, que vio una vez más a su equipo envuelto en serios apuros ante la efectividad paceña. Bolívar estuvo muy cerca de ampliar la ventaja mediante otra contraofensiva comandada por Dorny Romero, quien lamentablemente falló en la definición en el último instante enviando la pelota por la línea de meta.
Con la ventaja a favor de los bolivaristas, la urgencia y la sofocante presión caminaron de la mano de Gremio durante un electrizante segundo tiempo. En ese período de asedio, el verdadero protagonismo del partido pasó a quedar sobre la imponente figura del arquero Carlos Lampe, quien respondió con solvencia atajando y desviando todos los disparos del atacante Gabriel Mec, por lejos el jugador más desequilibrante del plantel local. El defensor central Xavier Arreaga también aportó de manera fundamental para cerrar los espacios y bloquear los ángulos de tiro.
El cuadro boliviano pudo liquidar definitivamente el pleito tras un pase largo hacia Patricio Rodríguez, quien quedó mano a mano frente a Weverton, pero su definición fue demasiado suave y terminó directamente en el cuerpo del guardameta. Este fallo estuvo a punto de costar muy caro, ya que sobre la hora, en pleno tiempo de adición, Lampe dio un peligroso rebote tras un tiro libre ejecutado por Gabriel Mec; de inmediato, el delantero Martin Braithwaite conectó de primera y estrelló el esférico de forma dramática en el palo derecho.
La tensión alcanzó niveles sofocantes en la recta final del encuentro. Los nervios le jugaron una mala pasada a los locales, que sufrieron la expulsión de Erick Noriega (92') y Marlon (97'), mientras que en filas celestes Leonel Justiniano (92') también vio la tarjeta roja en medio del tumulto. Pese al sufrimiento y al dramatismo de los minutos finales, Bolívar resistió con gallardía y festejó una clasificación épica e inobjetable.








