Cartografía Mundialista
Kaizen: el largo camino de Japón hacia la élite
Inversión en formación juvenil, profesionalización de la liga japonesa, envío masivo de jugadores a Europa, estabilidad institucional, mentalidad disciplinada y de largo plazo son algunos de los factores que han posibilitado que Japón sea una selección que, hoy por hoy, le compite a los grandes
Si hay un equipo al que apoyo (desde antes que arranque el mundial), además de Argentina es Japón. Quedo rendido ante la disciplina colectiva, el orden táctico, el respeto por el rival, la nula arrogancia, el "Kaizen" japonés; esa suerte de orden y mejoramiento continuo en pequeños detalles. Todo lo que sabemos de ellos en el orden cultural, educativo, laboral y económico se traslada al campo deportivo.
Japón disputó su primer mundial en Francia 1998. Fue despachado en primera ronda. Un equipo menor, "ceniciento", sin grandes jugadores (todos ellos jugando en la liga japonesa). Casi 30 años después se ha convertido en un equipo que se enfrenta, de igual a igual, ante cualquier potencia. El anterior mundial derrotaron a España y Alemania; incluso vencieron a Brasil e Inglaterra en los partidos preparatorios previos al torneo actual . Ayer, dando muestras de una gran organización táctica, presión intensa y transiciones rápidas, no se dejó doblegar por Holanda (Países bajos, dizque) jugándole sin pudor alguno y empatando el partido cuando ya fenecía...y sí, de un cabezazo entre tanta torre holandesa.
Pero, esto no es azar ni casualidad. Algunos se sorprenden al ver a sus hinchas limpiando la zona que ocuparon en el estadio o de esperar que el semáforo se ponga en rojo para abrazarse y festejar por la victoria alcanzada. Todo eso que está tan lejos de nuestro tercermundismo; sucede, también, en lo que hoy vemos en la cancha.
Inversión en formación juvenil, profesionalización de la liga japonesa, envío masivo de jugadores a Europa, estabilidad institucional, mentalidad disciplinada y de largo plazo son algunos de los factores que han posibilitado que Japón sea una selección que, hoy por hoy, le compite a los grandes.
Mientras acá tenemos que pelear porque clubes diminutos e inexistentes lucren con el pase de menores obstaculizando la formación y viviendo a costa de los chicos, mientras vemos una Federación corrupta y siniestra, mientras prima lo individual sobre lo colectivo y la indisciplina se campea en casi todos los jugadores; allá están muy pero muy cerca de llegar a una final; y quién te dice, de alzar por primera vez una copa del mundo para Asia.
¡Ganbare Nippon!
En medio de la vorágine noticiosa del país, más crispado que de costumbre, tres de las mejores plumas del país se unen para ofrecer una crónica mundialista distinta. Desde este martes y hasta la final del 19 de julio, Erik Ortega, Alfonso Cortez y Rafael Sagárnaga, coordinados por el director de El País Jesús Cantín, compartirán reflexiones, emociones y expresiones del “evento futbolístico más grande del planeta” y todo lo que mueve a su alrededor, porque “el fútbol nunca fue solo fútbol”, sino una excelente metáfora a través de la que se explica la vida, el mundo y sí, también el propio fútbol.
De momento se han sumado Karina Vargas, Mariana Ruíz, Marcelo Suárez y Pablo Carbone ¿Quieres sumarte? Escríbenos a [email protected]








