Asamblea apuesta de nuevo por el inmovilismo de Vega

El sector “invitado” y próximo al ex gobernador Lino Condori se impuso al sector originario del MAS y copó los puestos principales de la Directiva. En la mesa siguen los temas clave como la Ley Electoral o la de APP

Después de tres jornadas de cuchillos largos en las filas del Movimiento Al Socialismo (MAS), el sector más próximo al ex gobernador Lino Condori se impuso al sector más originario y copó los tres cargos estratégicos de la mesa Directiva para la última gestión de la Legislatura.

Guillermo Vega (Uriondo) repitió en la Presidencia, mientras que Amanda Calizaya (Cercado) se quedó con la primera Vicepresidencia y Roberto Cardozo (Bermejo) se quedó con la Secretaría. Fuera quedaron Guadalupe Jurado y Sara Armella, campesinas orgánicas “de toda la vida”, que hasta ayer habían ocupado los cargos mencionados.

La Directiva la completan Sandra Jerez, de UDA, en la vocalía y Alberto Viorel en la segunda Vicepresidencia tradicionalmente ocupada por los Pueblos Indígenas. La votación empezó con una hora de retraso, fruto de las negociaciones intensas, y cambió de ritmo a mitad, para elegir los principales cargos de la plancha masista a mano alzada y sin mucho detalle. Fin de una negociación que deja interrogantes de cara a la gestión pero también dentro del partido de Gobierno de cara a la crucial campaña electoral que afronta.

Apoyo

Tras una semana de fricciones en el MAS, la plancha liderada por los “invitados” se ratificó a mano alzada

Agenda pendiente

Guillermo Vega, ex funcionario de la controvertida secretaría de Hacienda de Lino Condori, con algunos procesos abiertos encima y sin entrar en el detalle de la responsabilidad sobre las famosas declaraciones juradas de disponibilidad presupuestaria que abrieron el agujero entre obligaciones e ingresos luego de la caída del petróleo en 2014, asume una agenda pendiente que el mismo se encargó de generar.

En su año de gestión se han resuelto pocos de los problemas encima de la mesa del Legislativo y para chaqueños y entrerrianos ha contribuido a enconar un asunto, como el de la redistribución de regalías, al no enfrentarlo y postergarlo continuamente.

Se acababa el tiempo y Vega decidió finalmente poner en agenda la famosa “Ley del 45%” en la que los promotores quieren ligar el reparto a la producción municipal frente al concepto de regalía departamental. Vega entró en sesión sin tener plan, tal vez sin ser consciente del estrés al que se sometía la unidad departamental y acabó asumiendo el único que le propuso el asambleísta Mauricio Lea Plaza como salida: un Pacto Fiscal departamental que renueve conceptos. Sirvió para patear la pelota más allá, puesto que el calendario propuesto en plena campaña se ve inasumible.

Vega también ha pateado el asunto de la Ley Electoral durante doce meses hasta llevarlo a unos plazos, como los actuales, en los que la falta de un consenso puede dejar de nuevo la convocatoria electoral de 2020 en manos de la Asamblea Plurinacional. Los asuntos polémicos se llevan listando tres años: redefinición de circunscripciones provinciales de acuerdo al censo y al criterio técnico del Órgano Electoral Plurinacional y eliminación de la elección directa de subgobernadores, prohibida por el Tribunal Constitucional. Vega no ha avanzado consensos en ninguna dirección, pues tampoco asume la posible responsabilidad penal de una resolución por encima del criterio del TCP.

En otros asuntos, con Vega tampoco se han logrado avances en la Ley de Alianzas Público – Privadas, que en algún momento se fijó como prioritaria por el sector empresarial para avanzar en el desarrollo departamental pero que el propio presidente Evo Morales le puso freno; y no se han fijado posiciones sobre asuntos como el Prosol ni ha actuado de mediador – como garante de la autonomía departamental – en asuntos como los débitos automáticos.

El relevo en la Gobernación, pendiente del TCP

Si nada pasa y el Gobernador Adrián Oliva opta por la reelección en 2020, Guillermo Vega sería el próximo Gobernador interino de Tarija, o su vicepresidenta Amanda Calizaya en el caso de que Vega opte por pelear la alcaldía de Uriondo. Sin embargo, en el Tribunal Constitucional avanza la Acción Abstracta que precisamente busca aclarar esa figura dispuesta en la Constitución, utilizando los mismos argumentos con los que Evo Morales ha sorteado la carta magna y el referéndum vinculante del 21 de febrero: la no regulación de ese aspecto en el pacto de San José.

La Acción interpuesta por parlamentarias ya ha llegado a consultas a la Asamblea Legislativa Plurinacional, y su Presidente nato Álvaro García Linera, respondió favorablemente a lo no renuncia de “autoridades candidatos” según publicó La Razón el 29 de mayo.

El pulso en el MAS

La dinámica del MAS como bloque unido se ha ido complicando en los últimos años. Si siempre hubo disensos entre “invitados” y matrices, e incluso discrepancias entre los representantes de las propias matrices y movimientos sociales, nunca se habían exteriorizado con la virulencia con la que se han expuesto en este 2019.

En años anteriores el propio Presidente Evo Morales participaba de las conversaciones de la bancada y acababa definiendo el nombre del candidato. Después fue el ministro coordinador con Tarija, en este caso Héctor Arce, quien llevó las negociaciones. Este año se apuntó al Viceministro de Justicia Originaria, Gilvio Janayo, como la persona que buscó el acuerdo y que no ha sido del agrado de todos.

Los diferentes bloques consultados insistieron en una dirección: “Hay que hacer Presidente a Evo Morales en octubre”, básicamente para no entrar a valorar las tensiones entre sectores que se vuelven a reabrir.