Licorerías móviles y nocturnas burlan controles del Municipio
Claves, contraseñas, llamadas telefónicas, intermediarios, puntos de encuentro, estas son algunas de las “mañas” que se dan las licorerías nocturnas y móviles para poder lucrar con la insaciable sed de alcohol que se observa en las noches tarijeñas.
Carlos F. es taxista hace ocho años. Para él su oficio es una manera honesta de ganarse la vida, pero cuenta que a veces debe incurrir en alguna cosa que “no está del todo legal” para generarse unos pesos más. Trabaja como turnero en una empresa de radio taxis y se ha visto obligado a acomodar sus horarios para poder sobrellevar su vida. Según asegura, los pedidos de bebidas alcohólicas se incrementan paulatinamente desde los días miércoles hasta llegar al día domingo, lapso en el que atiende pedidos de distintos “tragos”, ganando de 10 a 15 bolivianos por carrera durante la madrugada.Para abastecer a sus clientes, comenta que conoce los “puntos clave”, es decir a vendedores que expenden bebidas, especialmente durante la noche. Carlos no se anima a revelar dónde compra el alcohol, sin embargo, asegura que puede conseguirlo a cualquier hora.El modo de operación es simple, recibe el pedido e inmediatamente llama por celular a su proveedor, que alista el trago y la soda, para encontrarse en minutos en algún punto de la ciudad que acuerdan durante la llamada, pues resulta que su proveedor hace las entregas desde un automóvil. Esther Vidaurre es propietaria de una tienda del barrio Miraflores y explica que la municipalidad es muy estricta a la hora de verificar que no se expendan bebidas alcohólicas a menores, o en cuanto a la hora establecida para el cierre de los negocios y así evitar la venta nocturna de alcohol.Pese a esto, cree que hay injusticia pues conoce de al menos dos personas que teniendo tiendas de barrio venden las 24 horas del día, a puerta cerrada, solamente con tocarles la ventana. “Esto viene de mucho tiempo ya, joven, no sé si se hacen que no saben o qué, pero la Municipalidad jamás los clausura. Vienen a toda hora aquí afuera móviles a llevar”, denuncia.Son las 03.40 de la mañana del día jueves 3 de septiembre, se ve movimiento en inmediaciones de la tienda de la señora Esther. Tal cual indicó, desde una cercana casa sale un señor con bolsas que entrega a taxistas y vehículos particulares, que rápidamente realizan por la ventana del motorizado la transacción económica. Luego de esto se alejan rápidamente del lugar, nadie toca la puerta, por lo que al parecer el pedido se hace telefónicamente.Sobre el tema, el comandante de la Guardia Municipal, Edson Rojas, explica que se ha conocido mediante informes de inteligencia de estas formas de comercio, que según afirma se han convertido en un problema recurrente, empero, advierte que los controles son constantes, por lo que es cuestión de tiempo para que estos negociantes caigan. Pese a no contar con cifras sobre cuántas personas se dedican a este ilícito, Rojas indicó que al momento luchan contra esta ilegalidad mediante las denuncias, además de que emplean guardias municipales de civil, que corroboran que existen taxistas que se dedican a trasladar el alcohol, como también tiendas que trabajan a puerta cerrada.Por todo esto, dijo que mientras no cese la demanda de la población, estas personas continuarán arriesgándose para ganar dinero.
Identifican zonas de expendio nocturno
Al momento, la Guardia Municipal identificó los puntos de expendio más frecuentados por los taxistas y clientes para conseguir alcohol durante las madrugadas, estos se encuentran sobre la avenida La Paz, barrio Avaroa, barrio Aeropuerto, Mercado Campesino y barrio Narciso Campero. Asimismo dijo que se tiene una denuncia de un radio móvil que entrega pedidos de alcohol en la avenida Circunvalación a la altura del Avión.





