Áñez presenta sus credenciales: Mano dura, conciliación y modernidad

En un acto sobrio y arropada por todos sus ministros – salvo la Canciller Karen Longaric y un solo viceministro, Erik Foronda, que justamente estuvo años trabajando en la Embajada de EEUU en Bolivia -, la Presidenta Jeanine Áñez se dirigió al país en el día del Estado Plurinacional desde las escalinatas de Palacio Quemado y no desde la Asamblea, como venía siendo tradición.

El acto llegaba precedido por una campaña alentada por los propios ministros en las redes sociales en el que preguntaba #Ysifueraella?, que de nuevo la reposiciona como más que posible candidata. Y el propio discurso vino a anotar ese camino, pues estuvo claramente estructurado en tres fases: Una primera en la que relató desde su punto de vista los sucesos de octubre y noviembre; una segunda en la que fustigó al régimen de Evo Morales con ejemplos concretos de corrupción, y una tercera en la que detalló los “éxitos” logrados hasta ahora por su Gobierno.

En ese tercer punto deslizó las frases de “el trabajo encomendado está hecho”, al referirse a la pacificación y la convocatoria electoral. Prometió después mano dura con el pasado y la corrupción; medidas de modernización del país para acabar con una frase que plantea un escenario concreto en las fechas en las que estamos: “Promuevo el consenso entre actores, no voy a dudar en seguir recorriendo esa senda”.

EL DISCURSO, EN FRASES

“El 12 de noviembre se comenzó a escribir un nuevo capítulo democrático y de libertad sin importar su raza y su credo. No a favor de unos ni en contra de otros”.

 

“Asumí en un Estado de convulsión muy grande fomentado por los que no querían escuchar, me encomendé a Dios, oré mucho, muchas veces de rodillas, no había otro camino. Derrotar a la violencia sin ser violenta. Unirnos, acabar con las divisiones para que todos estemos tranquilos. Retomamos acción fuerza de la Ley y el diálogo. Construir el país, manejar con transparencia, rendir cuentas y combatir la corrupción en su origen. No robarle.”

 

“Los bolivianos queremos paz – Manda condolencias a los fallecidos en los sucesos de octubre y noviembre -. Mucho dolor, seguimos escuchando hablar de milicias como ejemplo de violencia. – Recuerda y defiende su sucesión constitucional según mecanismo establecido -. Como saben, soy de Ley. Todo lo que he hecho después es apegado a la normativa. Algunas decisiones se han tomado en consulta ante el TCP”.

 

“Nos dejaron un país complejo, nos mintieron sobre el estado de la economía, las reservas de gas, seis años de déficit fiscal y más de  5 años de déficit comercial. Los ingresos subieron cinco veces, pero no hay cinco veces más educación, ni salud (etc.)”.

 

“Confiscó el 90% de los recursos de IDH de las Gobernaciones. Hemos descubierto ollas de corrupción del Gobierno, el abuso del poder incluso para financiar hasta partidos extranjeros. Centenares de casos de corrupción: casos de corrupción, pueblos inventados, etc. – Después carga contra la industrialización de la Urea en el Chapare frente a Puerto Suárez. También citó las radio base de Entel que no funcionan en su mayoría y de los costos del programa de médicos cubanos, cuyo 80% del costo iría directamente a Cuba –“.

 

“No me tiembla la mano ni me temblará la mano para proteger los recursos de aquellos que los quieren para su lucro personal o promover sus agendas políticas”.

 

“Entendí el país que asumí. Y lo hicimos con tres objetivos: La pacificación; la transición democrática y la gestión honesta del aparato estatal”.

 

“En democracia hay que saber ganar y hay que saber perder. Evo Morales es el autor del fraude, y lo hizo dos veces, el 21F y el 20 de octubre. Por eso las nuevas elecciones son una prioridad. Decimos con orgullo que la responsabilidad que nos tocaba, ya la hemos cumplido. Hemos presentado la Ley de Régimen Especial; he designado a Salvador Romero; los nueve representantes probos en los tribunales departamentales, hemos buscado recursos internacionales para contribuir con el TSE y he instruido a Defensa y Gobierno, que organicen un plan conjunto antes, durante y después del 3 de mayo, para que el voto sea resguardado. Un voto resguardado se convierte en un voto respetado. Tengan la certeza de que se podrá votar sin miedos ni temores”.

El futuro
Después, la Presidenta habló de futuro a más o menos largo plazo. Habló del 10% de la inversión en salud, de la forma en que se acabó el año escolar y de que se potenciará. Habla de la reducción de tarifas eléctricas sin afectar a las empresas que ya ha instruido; habla del decadente negocio del gas y señala vehementemente que todos los bonos se pagarán y que seguirán con todos los proyectos, siempre en el marco de la Ley.

“Los bolivianos merecemos vivir tranquilos. La seguridad ciudadana tiene solución “caminar de noche con tranquilidad”. He instruido una política de “mano dura” contra el narcotráfico y el narcoterrorismo. Sin ceder espacios. Los resultados ya los estamos viendo. 15 fábricas. La industria que más ha crecido en estos años es la narco”.

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“Promover el turismo. Hemos eliminado visas a Israel y EEUU, ya estamos viendo cambios importantes y beneficiosos para el país. He instruido que se simplifiquen los trámites para impulsar nuevos emprendimientos. Máximo 72 horas para abrir un negocio. Eliminar la práctica de persecución del SIN a los bolivianos”.

“En política exterior, las relaciones deben servir para tener un mejor país. Potenciar el intercambio productivo. Rompimos con Venezuela y frenamos a quienes quisieron tener injerencia. Bolivia se respeta en el mundo y nadie debe subestimar. Tenemos un país verdaderamente soberano. Inteligencia en manos de nacionales capaces y no de grupos cubanos y venezolanos”.

Después, Áñez citó el mar, habló de una segunda pérdida y culpa a Morales de irresponsabilidad al subordinarlo a su propio interés electoral.

“La paz, la democracia han llegado para quedarse. Nuestra Bolivia tiene más futuro que pasado. Promuevo el consenso entre actores, no voy a dudar en seguir recorriendo esa senda. No puedo despedir estas palabras sin agradecer a quienes han apoyado: los jóvenes, los pueblos indígenas, a la mujer boliviana, a las familias, a cada departamento, a la Policía y las Fuerzas Armadas (sonora ovación), a los periodistas y los medios de comunicación social, y mi familia”.