Nace “Territorios en Disputa”: conflictos ambientales más allá de Tariquía
Una nueva sección para documentar batallas territoriales en América Latina y el mundo. Reportajes sobre comunidades que enfrentan megaproyectos industriales en sus territorios.
La disputa por la Reserva de Tariquía es conocida en Bolivia. Durante años, comunidades locales, defensores ambientales y autoridades han debatido sobre exploración hidrocarburífera, uso de recursos hídricos y derechos territoriales. Pero conflictos similares ocurren en decenas de lugares de América Latina y el mundo, con actores distintos, pero patrones comunes.
Hoy lanzamos Territorios en Disputa, una sección dedicada a documentar estos conflictos territoriales y ambientales que se desarrollan fuera de nuestras fronteras. Desde manglares en México hasta bosques amazónicos, desde comunidades indígenas en Perú hasta poblaciones campesinas en Argentina, comunidades locales enfrentan megaproyectos extractivos, industriales o de infraestructura en sus territorios.
Esta sección no es activismo. Es periodismo. Documentamos hechos, verificamos denuncias, consultamos fuentes múltiples y presentamos los distintos lados de estos conflictos: comunidades afectadas, empresas involucradas, gobiernos que autorizan o rechazan proyectos, organismos internacionales que supervisan, y expertos que analizan impactos ambientales, sociales y económicos.

¿Por qué un medio boliviano debe cubrir conflictos lejanos? Por varias razones:
Primero, porque estos casos comparten elementos con Tariquía y otros conflictos locales: consultas previas a comunidades indígenas, estudios de impacto ambiental, financiamiento internacional, marcos legales ambientales, presión sobre recursos hídricos. Conocer cómo se desarrollan en otros países aporta contexto y perspectiva comparada.
Segundo, porque las mismas empresas, bancos de desarrollo, consultoras ambientales y firmas legales que operan en un país suelen hacerlo en varios. Documentar su actuación en diferentes contextos permite identificar patrones y prácticas corporativas.
Tercero, porque organismos internacionales como la ONU, el Banco Mundial o cortes regionales de derechos humanos emiten resoluciones y lineamientos que se aplican en múltiples países. Seguir estos casos ayuda a entender cómo funciona el derecho ambiental internacional.
Iniciamos con el caso de la Bahía de Ohuira en Sinaloa, México, donde comunidades del pueblo Yoreme-Mayo y organizaciones ambientales se oponen desde 2015 a la construcción de una planta de amoníaco de la empresa Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), filial de la suiza-alemana Proman AG.
Once relatores especiales del Consejo de Derechos Humanos de la ONU emitieron comunicaciones oficiales señalando preocupaciones sobre consulta indígena, impactos ambientales y riesgos para la población. El gobierno mexicano respondió defendiendo la legalidad del proyecto. Las defensoras locales reportan amenazas y cuentan con medidas de protección estatal. La construcción continúa con más del 70% de avance, según fuentes oficiales.
En esta sección encontrarás reportajes, entrevistas con distintos actores, análisis de documentos técnicos y legales, y seguimiento de procesos judiciales y administrativos. No publicamos contenido pagado ni propaganda. Cada pieza se elabora bajo estándares periodísticos de verificación, balance y derecho a réplica.
¿Conoces un caso similar? Si tienes información sobre conflictos territoriales o ambientales en Tarija, Bolivia o cualquier parte del mundo —con datos verificables, documentos, contactos de fuentes diversas— escríbenos a [email protected]
Evaluaremos cada caso y, si amerita cobertura periodística, lo investigaremos y publicaremos con el rigor que merece.
Esta sección es editorial e independiente. Ninguna empresa, gobierno, ONG u organización paga por estas publicaciones. Los criterios de selección y cobertura son exclusivamente periodísticos: relevancia del conflicto, disponibilidad de información verificable, acceso a fuentes múltiples y pertinencia para los lectores.





