Temperatura y entrenamiento

Si sudas intensamente o tu temperatura corporal es elevada producto del trabajo de las pesas, colocarte frente a un chorro directo de aire frío no es una buena idea. Las variaciones en la temperatura nos afectan de modo inadvertido. Los problemas más comunes tienen relación con las infecciones respiratorias que se presentan en verano, fundamentalmente por los cambios bruscos de temperatura que se producen al pasar de una zona refrigerada al sofocante calor externo.

Ahora que pega un poco más el calor, estas entrenando con fuerza, intensidad, cambias de ejercicio y de zona y posiblemente llegas donde está puesto el aire acondicionado en el gimnasio y cuanto más calor hace más alto está el aire acondicionado. Claro, te refresca, pero eso puede convertirse a la larga e un problema. Está demostrado que el aire acondicionado no es nada saludable dentro de un gimnasio, mejores son los ventiladores grandes de aspas en el techo, aunque no hay que abusar.

Un repentino dolor de espalda severo a menudo es causado por un golpe de aire. Esto ocurre cuando los músculos de una parte de la espalda, de los hombros o de la zona lumbar, se ve afectada por una corriente fría que causa la lesión. En caso de que este equipo ya esté instalado en tu gym, debe ser usado en forma adecuada, entre 20 y 22 grados. Cuando el aire acondicionado está muy frío y el flujo llega directo a alguna zona corporal puedes presentar alguna dolencia en ese lugar después de exposición prolongada, además de dolores de cabeza y enfermedades respiratorias.