Tema del día
A un mes de la implementación del dólar flexible, Bolivia enfrenta un escenario donde la moneda americana continúa en ascenso, la inflación mantiene presión sobre los precios y la incertidumbre económica sigue alimentando la demanda de divisas. Si bien el nuevo sistema permitió transparentar un mercado cambiario que había dejado de reflejar la realidad, economistas advierten que la medida, por sí sola, no resolverá los problemas estructurales que arrastra el país.





