Pastoral Carcelaria alerta por narcotráfico, hacinamiento y falta de recursos en Morros Blancos
Miguel Sotelo, representante de la Pastoral Carcelaria, cuestionó la falta de inversión en el recinto penitenciario y advirtió sobre la presunta influencia de redes de narcotráfico y corrupción.
La situación del penal de Morros Blancos vuelve a generar preocupación por las condiciones en las que se encuentran los privados de libertad y por las carencias que, según la Pastoral Carcelaria, persisten dentro del recinto penitenciario.
Miguel Sotelo, representante de la Pastoral Carcelaria y con más de 11 años de trabajo en el penal, afirmó que el hacinamiento y la falta de inversión continúan siendo algunos de los principales problemas. A esto sumó una advertencia sobre la presunta presencia de redes vinculadas al narcotráfico y la corrupción dentro del sistema penitenciario.
“Los penales en Bolivia están manejados muchas veces por fuerzas externas, como es el narcotráfico y otras fuerzas de corrupción”, señaló Sotelo durante una entrevista, al referirse a la situación que observa dentro de los centros penitenciarios.
El representante pastoral también cuestionó el funcionamiento de la Policía dentro de los recintos penitenciarios y sostuvo que existen problemas relacionados con corrupción, extorsión y dinero. Sus declaraciones corresponden a su percepción sobre la realidad que ha observado durante sus años de trabajo en Morros Blancos.
Falta de inversión
Sotelo afirmó que durante los más de 11 años que lleva realizando labores en el penal no ha observado una inversión significativa para mejorar las condiciones del recinto.
“Yo llevo once años ahí y no he visto ninguna inversión seria en el penal”, sostuvo.
Según el representante de la Pastoral Carcelaria, las carencias alcanzan incluso al personal encargado de las labores administrativas. Afirmó que funcionarios de Régimen Penitenciario le manifestaron que existen dificultades para contar con materiales básicos, como papel, necesarios para elaborar documentación relacionada con los procesos y trámites de los privados de libertad.
Para Sotelo, esta situación evidencia una precariedad que termina afectando principalmente a las personas que permanecen recluidas.
Cuestionamientos al sistema
El representante pastoral también expresó su preocupación por la situación de personas privadas de libertad que, según su apreciación, enfrentarían procesos judiciales injustos o permanecerían recluidas pese a considerar que son inocentes.
En ese contexto, cuestionó algunas disposiciones legales, entre ellas la Ley 348, y mencionó también propuestas de modificación normativa que, desde su perspectiva, podrían profundizar los problemas existentes.
Sotelo sostuvo que la legislación debe garantizar condiciones de justicia y evitar situaciones de desigualdad entre hombres y mujeres. Sus cuestionamientos forman parte de su posición como representante de la Pastoral Carcelaria.
La situación planteada por Sotelo pone nuevamente en discusión las condiciones de infraestructura, atención y seguridad dentro de los centros penitenciarios, así como la necesidad de fortalecer los mecanismos de control y garantizar los derechos de las personas privadas de libertad.











