Incendios afectan la capacidad hídrica de tomas de agua que abastecen Tarija
Advierten que la destrucción de los ecosistemas por el fuego reduce la capacidad natural de infiltración y almacenamiento de agua para la región.
Los incendios forestales que en los últimos días arrasaron miles de hectáreas en comunidades del valle central de Tarija no solo dejaron pérdidas de vegetación, fauna y viviendas, sino que también abrieron una nueva preocupación ambiental, el riesgo que enfrentan las zonas de recarga hídrica que alimentan las principales fuentes de agua de la región.
Desde la Gobernación advirtieron que la destrucción de los ecosistemas puede afectar la capacidad natural de infiltración y almacenamiento del agua, reduciendo la recarga de acuíferos en un año que, además, se perfila como uno de intensa sequía.
El técnico de la Unidad de Medio Ambiente de la Gobernación, Francisco Arce, explicó que el mayor impacto de los incendios no siempre está relacionado con la cantidad de superficie quemada, sino con el daño que se produce en áreas estratégicas para el funcionamiento de los ecosistemas.
El funcionario señaló que esta situación podría repercutir directamente en las fuentes de abastecimiento de agua que alimentan al valle central, aunque destacó que, en esta emergencia, los equipos de respuesta lograron proteger una de las áreas más sensibles.
"Por suerte, en la parte central del Rincón de La Victoria la afectación no fue tan grave porque se trabajó de manera incansable para proteger la fuente de agua. Esperamos que una buena parte de esa zona de recarga hídrica no haya sido dañada y que los efectos no sean letales", sostuvo.
Un escenario agravado por la sequía
Arce recordó que las proyecciones climáticas anticipan un año con déficit de precipitaciones, por lo que la pérdida de cobertura vegetal podría agravar aún más la disponibilidad del recurso hídrico.
"Este es un año que está pronosticado para tener mucha sequía. Con estos incendios realmente estamos contribuyendo a que los efectos sean múltiples", advirtió.
Mencionó que la vegetación cumple un papel fundamental en la regulación del ciclo del agua, ya que favorece la infiltración de las lluvias hacia el subsuelo, protege los nacientes y evita la erosión. Cuando estos ecosistemas son destruidos por el fuego, la capacidad del terreno para retener humedad disminuye considerablemente.
Recuperación tomará años
La Gobernación alertó que, aunque la vegetación pueda volver a crecer con el paso del tiempo, la recuperación integral de los ecosistemas afectados demandará varios años e incluso décadas.
Arce explicó que el proceso de restauración ecológica es mucho más complejo que la simple regeneración de plantas.





