Bloqueos en Bolivia disparan la inflación al 2,13% en mayo
Los bloqueos de carreteras que se extendieron por aproximadamente 35 días no solo paralizaron el transporte, sino que encendieron las alarmas económicas en Bolivia. Según un análisis del secretario de Economía de la Gobernación de Tarija, Fernando Romero, basado en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), la inflación de mayo alcanzó el 2,13%, la más alta en lo que va de 2026, mientras que la interanual trepó al 12,51%.
El principal factor fue el fuerte aumento en Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, que subió un 6,05% en un solo mes y explicó 1,85 de los 2,13 puntos porcentuales del IPC total. Productos como el tomate (56,93%), la zanahoria (42,44%), el plátano (19,93%) y la carne de pollo (8,57%) sufrieron alzas abruptas debido a la interrupción del suministro de alimentos perecederos.
Diferencias regionales
El impacto no fue homogéneo. Mientras La Paz registró una inflación mensual del 5,41% —más del doble del promedio nacional—, Tarija alcanzó un 2,20%. En la capital, el pollo subió casi 33%, la carne de res casi 18% y la zanahoria más del 100%, reflejando graves problemas de abastecimiento.
Para las familias bolivianas, especialmente las de menores ingresos (que destinan entre el 40% y 60% de su presupuesto a la alimentación), esto significó una pérdida acelerada del poder adquisitivo. Muchos hogares han debido sustituir alimentos nutritivos por opciones más baratas o reducir porciones. Además, pequeños comerciantes enfrentan mayores costos logísticos, productores ven reducidos sus ingresos y el empleo informal se resiente.
¿Hasta dónde puede llegar la inflación?
El economista advierte que si los bloqueos persisten o no se resuelven los problemas logísticos, Bolivia podría cerrar 2026 con una inflación interanual superior al 15%–18%. Incluso si los bloqueos cesaran de inmediato, la normalización de las cadenas de suministro tomaría entre 4 y 12 semanas para alimentos frescos.
Romero estima que entre el 30% y el 45% de la inflación de mayo está directamente asociada a los bloqueos, porcentaje que en La Paz y El Alto superaría el 50%. El restante responde a problemas estructurales: escasez de dólares, dificultades para importar insumos, menor disponibilidad de combustibles y deterioro de las expectativas empresariales.
Brecha entre inflación oficial y percibida
Aunque el IPC del INE sigue estándares internacionales, Romero reconoce una creciente brecha con la inflación que perciben los ciudadanos, porque los hogares sienten con más fuerza el alza en alimentos, transporte y medicamentos. Propone actualizar la canasta del IPC cada 3 o 5 años, publicar índices por nivel de ingresos e incorporar indicadores complementarios como un índice de alimentos o de inflación percibida.
Medidas urgentes para evitar un 2026 más inflacionario. El análisis plantea tres acciones prioritarias: Garantizar la libre circulación con corredores logísticos permanentes para alimentos, combustibles y medicamentos; Normalizar el suministro de divisas y combustibles, actualmente uno de los principales motores inflacionarios; e implementar un programa de estabilización de alimentos con reservas estratégicas y monitoreo de productos sensibles.








