El Censo 2024 revela que el 13% de la población en Bolivia es mujer jefa de hogar
Mujeres al frente del hogar, un liderazgo que crece en Tarija
En dos décadas, la jefatura femenina en los hogares tarijeños casi se ha triplicado. Cuatro de cada diez hogares en el departamento (39,2% en 2024) tienen como jefa a una mujer, frente al 29,6% de 2012 y al 29,8% de 2001
Tarija, conocida por su tradición vitivinícola y su pujanza agrícola, también es escenario de una transformación silenciosa en el interior de sus hogares. Según los datos de los censos nacionales de población y vivienda de 2001, 2012 y 2024 elaborados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de mujeres que se reconocen como jefas de hogar ha crecido de manera sostenida, pasando de 25.812 en 2001 a 43.359 en 2012, y alcanzando la cifra de 62.832 en 2024.
Esto significa que, en apenas 23 años, la cantidad de hogares tarijeños liderados por una mujer se ha multiplicado por 2,4, y solo entre 2012 y 2024 el incremento fue del 45%. Hoy, casi cuatro de cada diez hogares en el departamento (39,2% en 2024) tienen como jefa a una mujer, frente al 29,6% de 2012 y al 29,8% de 2001.
Censo 2024 Cuatro de cada diez hogares en Tarija son liderados por mujeres, marcando una reconfiguración de la estructura familiar
No es un fenómeno pasajero. Es una reconfiguración de la familia tarijeña, donde la mujer asume roles de provisión y decisión que antes eran casi exclusivos del hombre.
¿Quiénes son estas mujeres?
El perfil de la mujer jefa de hogar en Tarija ha cambiado. En 2001, la mayoría de ellas (un 65,8%) se concentraba en el área rural, vinculada a migraciones temporales de varones por trabajo o a viudez. Sin embargo, para 2024, la tendencia se invirtió, el 56,6% de las jefas de hogar residen en el área urbana de Tarija, principalmente en la capital, Bermejo, Yacuiba y Villa Montes.
El censo 2024 también revela que estas mujeres, en su mayoría, son el sostén económico de sus familias. El 31,5% de los hogares monoparentales (aquellos donde la madre está sola con sus hijos) son liderados por mujeres, una cifra que casi no ha variado desde 2001. Pero lo más llamativo es el crecimiento de hogares unipersonales femeninos, mujeres que viven solas, muchas de ellas adultas mayores, otras profesionales jóvenes o separadas.
Del hogar nuclear al hogar extendido
El tipo de hogar que encabeza una mujer también ha evolucionado. En 2001, predominaban los hogares extendidos (donde además de los hijos viven otros parientes), con un 33,3% del total de jefaturas femeninas. Para 2024, en cambio, el hogar monoparental (madre sola con hijos) y el hogar unipersonal son los más comunes entre mujeres, sumando juntos más del 51% de los casos.
Esto refleja dos realidades, por un lado, la autonomía residencial de las mujeres; por otro, la carga de la crianza en solitario. Ser jefa de hogar no es solo un título. Implica responsabilidades económicas, emocionales y domésticas. Y muchas de estas mujeres no tienen una red de apoyo masculina.
¿Qué dice la estructura de parentesco?
Los datos de parentesco de los censos 2024 permiten entender mejor la composición de estos hogares. En los hogares con jefa mujer, el 64,7% de los miembros son hijas o hijos, seguido por nietos (9,1%) y otros parientes (7,2%). Solo el 3,5% son esposos o convivientes, lo que evidencia que la mayoría de estas mujeres enfrentan la maternidad y la jefatura sin una pareja presente.
Además, en el área rural, el 52,4% de los hogares con jefa mujer son monoparentales o unipersonales, lo que sugiere que la migración masculina por trabajo (zafra, construcción, hidrocarburos) sigue siendo un factor influyente.
Hacinamiento y calidad de la vivienda
A pesar del avance en autonomía femenina, las condiciones de vida de los hogares liderados por mujeres presentan brechas. Según el Índice de Calidad de la Vivienda, en 2024, los hogares con jefa mujer tienen una mayor proporción de viviendas de calidad baja y media (28,1%) en comparación con aquellos liderados por hombres (18,3%). Asimismo, el hacinamiento medio o alto afecta al 32,1% de los hogares con jefa mujer, frente al 24,6% de los hogares con jefe hombre.
Esto indica que, aunque más mujeres asumen el liderazgo del hogar, muchas lo hacen desde condiciones más precarias.
La feminización de la jefatura de hogar no siempre es sinónimo de empoderamiento económico. A menudo es una respuesta a la ausencia de varones o a la necesidad de sobrevivir en contextos de vulnerabilidad.
Un cambio cultural imparable
La tendencia, no se revertirá. Las mujeres en Tarija estudian más, acceden al mercado laboral en mayor proporción y retrasan la maternidad. También aumentan los divorcios y separaciones, así como los proyectos de vida independiente.
En las calles de Tarija, en los mercados, en las oficinas y en terrenos agrícolas, decenas de miles de mujeres siguen adelante con sus hogares al hombro, construyendo —sin aspavientos— una de las revoluciones silenciosas más importantes de este siglo.
Bolivia: El 13% de la población es mujer jefa de hogar
El Censo 2024, demuestra que la jefatura femenina del hogar es una tendencia estructural al alza en Bolivia. Aproximadamente el 13% de la población total del país es actualmente una mujer jefa de hogar.
Pasó de representar el 30.8% de los hogares en 2001 al 39.2% en 2024. Las mujeres jefas de hogar son mayoritariamente madres solteras o cabezas de familia monoparental (32.9%) , mientras que los hombres jefes predominan en hogares nucleares completos con cónyuge presente.
La alta incidencia de hogares monoparentales y extendidos en la jefatura femenina evidencia su rol central en la crianza de hijos/as y el cuidado de otros familiares.


