Tarija: Empresarios reportan pérdidas y piden a Paz abrir el diálogo
Hoteleros reportan una capacidad de ocupación del 10%, ANIV tiene dificultades para la distribución de vinos y singanis. Mientras que la FEPT advierte que las pequeñas empresas son las más afectadas
A tres semanas de los bloqueos instalados principalmente en el departamento de La Paz, los efectos económicos se sienten en Tarija. El empresariado privado, el sector hotelero y la industria vitivinícola advirtieron sobre pérdidas millonarias, paralización de actividades productivas y riesgo de cierre de pequeñas empresas, mientras exigen al presidente Rodrigo Paz abrirse al diálogo con los sectores movilizados para encontrar una salida consensuada al conflicto.
La preocupación crece debido a que las protestas y cortes de ruta no solamente afectan el abastecimiento y la distribución de productos, sino también el turismo, la inversión privada y el flujo económico de una región que ya enfrenta dificultades derivadas de la crisis nacional.
La economía no resiste más
El presidente de la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT), Franz Molina, expresó su preocupación por el escenario que atraviesa el país y señaló que los bloqueos vuelven a poner en evidencia la necesidad de debatir límites legales a este tipo de medidas de presión.
“El momento que se pisotean los derechos de otras personas, ya deja de ser protesta”, manifestó.
Molina sostuvo que las movilizaciones golpean principalmente a los sectores productivos y a los pequeños emprendedores, quienes dependen del movimiento diario de mercancías y del flujo económico para sostener sus operaciones.
Advirtió que Tarija se encuentra entre los departamentos más vulnerables debido a su estructura económica, basada en pequeños negocios y emprendimientos que no cuentan con capacidad financiera para resistir largos periodos de paralización.
“Bolivia tiene una economía bastante frágil y Tarija es uno de los departamentos más afectados. Estas medidas son lapidarias para los pequeños emprendedores”, afirmó.
El dirigente empresarial explicó que actualmente muchos productores no pueden enviar su mercadería al interior del país ni recibir insumos esenciales para continuar operando, situación que comienza a generar desabastecimiento y retrasos en la producción.
Aunque evitó precisar una cifra exacta de pérdidas económicas, Molina señaló que los daños son millonarios y difíciles de cuantificar debido a que cerca del 85% de la economía boliviana se mueve en la informalidad.
Asimismo, alertó que la conflictividad social proyecta una imagen negativa del país y termina alejando potenciales inversiones extranjeras.
“No es posible que unos cuantos que no trabajan no dejen trabajar a los demás”, cuestionó.
En medio de la tensión, incluso sugirió que, de persistir las movilizaciones en el eje central, el Gobierno evalúe aplicar medidas extraordinarias como un estado de sitio sectorializado para garantizar la libre transitabilidad.
Turismo golpeado y hoteles vacíos
Uno de los sectores que más siente el impacto de los bloqueos es el turístico. La presidenta de la Cámara Hotelera de Tarija, Neida Narvaez, afirmó que las movilizaciones han provocado una drástica caída en las reservas hoteleras y en la llegada de visitantes al departamento.
Según indicó, actualmente muchos hoteles trabajan apenas con el 10% de ocupación, un escenario que calificó como “catastrófico” para el sector.
“Estos 20 días de movilizaciones han sido devastadores para la hotelería y el turismo”, lamentó.
Narváez explicó que la crisis afecta no solamente a los hoteles, sino también a restaurantes, operadores turísticos, artesanos, transportistas y otros actores vinculados al movimiento turístico.
Recordó además que en años anteriores las agencias de viaje lanzaban promociones especiales por el Día de la Madre, algo que este año prácticamente desapareció debido a la incertidumbre generada por los bloqueos.
La dirigente advirtió que el turismo es una actividad intensiva en mano de obra y que muchos negocios se ven obligados a sostener salarios y gastos operativos aun cuando no generan ingresos.
Según estimaciones del sector, las pérdidas económicas vinculadas al turismo podrían alcanzar los 700 millones de bolivianos, considerando hotelería, transporte, artesanía y circuitos turísticos.
A ello se suma —según dijo— el daño a la imagen internacional de Bolivia como destino turístico.
Vitivinícolas también sienten el impacto
Desde la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas (ANIV), el gerente Fernando Galarza alertó que la distribución de vinos y singanis hacia el occidente del país se encuentra seriamente afectada por el conflicto.
El representante explicó que las bodegas tarijeñas enfrentan dificultades logísticas para llegar a mercados estratégicos como La Paz y Cochabamba, situación que compromete ventas y contratos comerciales.
“Tenemos muchos inconvenientes para distribuir nuestra producción, especialmente hacia la parte occidental del país”, afirmó.
Galarza pidió al Gobierno encontrar una pronta solución al conflicto y abrir espacios de diálogo que permitan restablecer la normalidad en las carreteras.
Empresarias piden respeto a la democracia
La presidenta de la Cámara de Mujeres Empresarias Emprendedoras de Bolivia (Camebol), Marcela Caso, también expresó su rechazo a los bloqueos y pidió respeto a la democracia y a la Constitución Política del Estado.
Caso sostuvo que la conflictividad social termina afectando directamente a las mujeres emprendedoras y empresarias que intentan sostener sus actividades en un contexto económico ya deteriorado.





