Torres abre al diálogo por el 50-50, pero exige recursos para asumir nuevas responsabilidades
El alcalde de Cercado, Johnny Torres, afirmó que la discusión sobre el denominado “50-50” debe centrarse en una redistribución real de recursos económicos y no solo en la transferencia de responsabilidades a los gobiernos municipales.
La autoridad dejó en claro que su gestión no se “encierra en una camisa de fuerza” respecto al alcance de la propuesta, pero advirtió que cualquier avance debe contemplar financiamiento. “Las competencias sin dinero son básicamente una soga en el cuello para los alcaldes”, enfatizó.
Torres explicó que actualmente los municipios ya asumen una fuerte carga económica derivada de normativas nacionales. En el caso de Tarija, se destinan alrededor de 140 millones de bolivianos para cubrir obligaciones establecidas por leyes nacionales, lo que limita la capacidad de inversión local.
En ese contexto, señaló que el planteamiento del 50-50 —que implicaría la incorporación de aproximadamente 198 millones de bolivianos adicionales— podría ser viable si permite cubrir necesidades urgentes como los ítems de salud, cuyo déficit ronda los 50 millones de bolivianos. Sin embargo, insistió en que cualquier acuerdo debe ser integral.
El alcalde también advirtió sobre el impacto de las recientes medidas económicas del Gobierno central. El incremento del salario mínimo nacional de 2.700 a 3.300 bolivianos, sumado al alza de los combustibles —que, según indicó, se han duplicado e incluso triplicado— ha generado un desfase en las finanzas municipales.
“Nosotros formulamos el presupuesto 2026 en septiembre de 2025, bajo condiciones totalmente distintas. Hoy enfrentamos una distorsión muy fuerte”, explicó.
Torres confirmó que sostuvo una reunión preliminar con el presidente en el Palacio de Gobierno y que se prevé un nuevo encuentro en Tarija después del 15 de abril, donde se buscará profundizar el debate.
Finalmente, remarcó que la clave está en encontrar soluciones estructurales a la crisis económica y en replantear el modelo de autonomía. “Se dieron competencias, pero no se dio dinero. Ahora, si se van a dar más responsabilidades, deben venir acompañadas de recursos”, concluyó.





