Crónica política tarijeña
La irrupción del “ecosistema MAS” y las cuentas del 2025
La carrera por la Gobernación de Tarija se abre, nuevas propuestas de viejos conocidos entran a la cancha mientras que las “alternativas razonables” a los “dos grandes” empiezan a crecer en las preferencias electorales
La campaña arranca de verdad, un sprint de 34 días que definirá alcaldes en todos los municipios de Tarija – donde se gana por un solo voto -; el reparto de las fuerzas en los Concejos Municipales y la distribución de curules en una Asamblea Legislativa Departamental, que una vez más será clave en una legislatura en la que se prometen cambios de fondo en el Estatuto, en la distribución de competencias y en el reparto de recursos, aunque es verdad que no es la primera vez que se presenta así, y así seguimos, eligiendo 30 titulares y 30 suplentes que a lo largo de cinco años no han gestionado una sola ley significativa.
Lo que no está tan claro es si el 22 de marzo habrá Gobernador electo. Para eso hay que ganar por 50% + 1 voto o al menos por 40% y una diferencia de diez puntos respecto al segundo. Y ciertamente son muchos votos en un tiempo donde la división manda.
Por si le faltaba emoción a la contienda en Tarija, ha hecho aparición la candidatura de Unidos por los Pueblos, que es esencialmente la reunión consciente de todos los restos de las corrientes del MAS que tratan de salvar al menos la honra y recordar que el movimiento popular sigue existiendo más allá de las siglas.
Unidos por los pueblos
La selección de apellidos parece hecha a propósito: Gareca (Dario) opta a la Alcaldía de Cercado; Yucra (José) opta a la Gobernación y Poma (Marcelo) es el vicegobernador. Faltaría un Condori y un Flores (que están en las listas al concejo y la Asamblea) para completar el pleno de apellidos comunes en Tarija más allá de la pastilla del centro de la ciudad.
Sus perfiles son otra cosa, aunque están estudiados. Darío Gareca – no el poderoso secretario de Coordinación de Lino Condori sino el “apolítico” que reclamaba el derecho al trabajo en los paros contra Evo de 2019 y que después entró en varias luchas utilitarias un tanto zafias con Andrónico Rodríguez, opta a la Alcaldía de Cercado, y aunque tiene mucho hater, también está conectado con la juventud tiktokera y sus lógicas libertarias, que tienen espacio dentro del MAS.
Yucra es el representante leal del evismo – se mantuvo hasta el final siendo asambleísta departamental – y como bermejeño, tiene una vasta experiencia territorial y gremial. Fue diputado nacional y director del Sernap. Por su parte, Poma es el representante genuino de los interculturales, de los miles de migrantes que llegaron a Tarija buscando techo y oportunidades, y ciertamente las encontraron. La polémica por “loteador” le ha perseguido siempre. Fue asambleísta departamental de Tarija y cónsul de Bolivia en España durante la última gestión de Morales. Ni bien cayó regresó a Bolivia y aunque fue director de la ATT y delegado presidencial de Luis Arce, se retiró de la primera línea ni bien afloraron los conflictos. Como sea, Poma es el “masista” más reconocido de Tarija.
Las cuentas
El MAS ganó en Tarija en las nacionales del 2009 y de 2014. En esta última llegó a ganar incluso en el municipio de Tarija donde se partió la oposición entre el bloque de Samuel Doria Medina y el de Tuto Quiroga, sin embargo, “nunca ganó en Tarija”.
El mantra se ajusta a las departamentales y municipales, donde es objetivamente cierto. En las municipales siempre han tenido malos resultados – el mejor es un 27% de Rodrigo Ibáñez en 2015 – porque el UNIR de Óscar Montes siempre tuvo el control de los barrios, sobre todo de los nuevos, donde se asentaron potenciales votantes del MAS que aprendieron a cruzar el voto.
En las departamentales es otro cantar. En 2010 Carlos Cabrera firmó un 44% frente al 48% de Mario Cossío, pero renunció a la segunda vuelta. En 2015 Pablo Canedo – quizá el candidato más raro que jamás pudo elegir el MAS para Tarija – se metió en segunda vuelta por un punto 45-36 frente a Adrián Oliva, aunque acabó perdiendo por tunda de más de 20 puntos, pero ojo, entre otras cosas porque Luis Alfaro, masista insigne peleado con Evo y látigo de Lino Condori, se fue por su cuenta (13%) y pactó con Oliva en la segunda. En 2021 fue aún más grande. Se presentaba Álvaro Ruíz, converso ex alcalde de El Valle que se hizo hueco entre Evo y Lucho, y ganó la primera vuelta con un 43% largo, dado que la oposición se dividió entre el propio Oliva y Óscar Montes, que acabó ganando en segunda vuelta por más de quince puntos.
¿Dónde irá?
El 40% del voto del MAS en Tarija se sumaba entre los municipios rurales, fieles y leales al proceso; el Chaco, donde Morales había consentido pactar con los viejos caudillos tipo Carlos Bru y Rubén Vaca, que sumaban al votante migrante y gremial del interior, y al cinturón periurbano de Tarija.
En las nacionales de agosto y octubre la foto es muy clara: las fronteras comerciales de Yacuiba y Bermejo, además de todos los barrios de la Circunvalación hacia afuera fueron del PDC de Rodrigo Paz, pero probablemente y sobre todo, de Edmand Lara. En primera vuelta sumaron 55.000 votos en Tarija, siendo terceros.
Mientras, el ecosistema MAS sumó 80.000 “votos”: 24.000 la Alianza Popular de Andrónico Rodríguez; 12.000 el Movimiento Al Socialismo de Arce y Del Castillo y 44.000 el voto nulo que pidió Evo Morales, que aunque ciertamente no todo se le puede atribuir a él, si buena parte. En total casi un 25% de los 330.000 votos que (añadiendo nulos) se emitieron aquel día de agosto en el que los bolivianos empezaron a definir por donde venía el cambio.
Polarización y sumas
Siguiendo con los recuerdos y teniendo en cuenta que el pacto Paz – Lara se ha estido, en agosto el más votado en Tarija fue la Unidad Nacional de Doria Medina con 108.000 votos, seguido de lejos por el Libre de Tuto Quiroga con 63.000. El resto sumó 24.000.
Hacer prospección en base a aquellos resultados es complejo: la Alcaldía de Johnny Torres apoyó entonces a Doria Medina, y hoy no; Camino al Cambio se quedó en el molde y es apresurado decir que equivale al voto de Tuto, sobre todo mientras Óscar Montes no de alguna señal de apoyo a Mario Cossío; el PDC hoy está en carrera con Richard Rocha, pero no tiene ni a Paz ni a Lara de su lado. Los primeros han fundado Patria y proponen a Adrián Oliva; los segundos corren con Wilfredo Vicente por ISA y disputan el voto del ecosistema masistas, fundamentalmente el gremial; pero aún así es posible que el PDC inspire una suerte de confianza de recuerdo.
Al margen de todos está, por ejemplo, Never Antelo con Nueva Generación Patriótica, la bala fallida de Jaime Dunn que ahora presenta a un comunicador experimentado con redes tejidas a izquierda y derecha, arriba y abajo; y hay otros candidatos que esperan encontrar el momento preciso para aparecer como alternativa: Roberto Castillo y Daniel Centeno, por ejemplo.
La carrera electoral en Tarija empieza en serio, es tiempo de ir un poco más allá, salir de los nichos y arriesgar. Veremos.





