Piden una reunión al viceministro de Tierras y a la viceministra de Autonomías
El avance de loteamientos en área rural y productiva llega a la Brigada
En redes sociales se ofrecen lotes en áreas de productivas fuera de la mancha urbana para construir viviendas. La diputada Adriana Aguirre recordó que la Ley del INRA y la Constitución Política del Estado prohíben el fraccionamiento de la pequeña propiedad agrícola, normas que no se cumplen
El fraccionamiento de tierras en el valle central de Tarija ha generado preocupación en los miembros de la Brigada Parlamentaria, entidad que ha solicitado una reunión al viceministro de Tierras, Hormando Vaca Díez Jiménez y a la viceministra de Autonomías, Andrea Barrientos, quien tiene a su cargo el Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA).
Y es que la venta de lotes y terrenos productivos ha crecido, sobre todo en el municipio de Uriondo. Por las redes sociales se puede observar la oferta de terrenos con producción de frutas, otros lo ofrecen con quebradas y represas incluidas. “Suelo fértil”, “abundante agua”, “apto para cualquier cultivo”, son algunos de los “enganches” usados por los vendedores.
La diputada Adriana Aguirre confirmó que han pedido una audiencia, que podría realizarse entre el 23 y 27 de febrero. “Esta solitud responde a la crítica situación y vulnerabilidad territorial que atraviesa el departamento de Tarija. Existe una profunda preocupación por la proliferación descontrolada de urbanizaciones y asentamientos en áreas rurales. Observamos con alarma presuntas irregularidades en la inscripción de estos predios por parte del INRA”, dice la nota enviada a las autoridades nacionales, advirtiendo acciones unilaterales, que omiten la coordinación que debe haber con los gobiernos municipales.
Denuncia Se están loteando zonas altamente productivas y poniendo en riesgo las fuentes de agua que abastecen a las comunidades dedicadas a la viticultura
Este problema ya había sido denunciado por la Federación de Empresarios Privados de Tarija (FEPT) y la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas (ANIV), en sentido de que se están loteando zonas altamente productivas y poniendo en riesgo las fuentes de agua que abastecen a las comunidades dedicadas a la viticultura.
La diputada Aguirre recordó que la Ley del INRA y la Constitución Política del Estado prohíben el fraccionamiento de la pequeña propiedad agrícola.
“Por ejemplo, compras dos hectáreas tituladas en el área rural y lo fraccionan o lotean en 300 metros cuadrados y arman una urbanización en el área rural, que no está aprobada por nadie, y para ello definen calles, tiran cerros y tapan las quebradas”, lamentó.
En la nota enviada a la viceministra de Autonomías se advierte que este problema no solo impacta en el ordenamiento territorial, sino que también hay perjuicio en las áreas protegidas, en los bosques y se pone en riesgo la seguridad alimentaria.
Por ello se hace énfasis en la necesidad de establecer un espacio de trabajo conjunto y coordinado, para fijar acciones entre el Órgano Ejecutivo y el Legislativo, “con el propósito de proteger de manera adecuada los derechos y la integridad territorial de las comunidades”.
Viñedos amenazados
La Asociación Nacional de Viticultores de Tarija (ANAVIT) y la Federación Departamental de Viticultores (Fedevit) desde el año pasado vienen denunciando masivos loteamientos en el valle, lo que amenaza a comunidades tradicionalmente productoras de uva.
En una anterior entrevista, el presidente de la FEPT, Franz Molina, indicó que miles de hectáreas de terrenos aptas para la producción de uva, hortalizas, frutales y granos, en los municipios de Cercado y Uriondo, están en riesgo de desaparecer por la venta irregular de tierras por parte de familias campesinas y viticultores a privados. “Lo que hacen es parcelar las áreas de cultivo para la venta de lotes, con el objetivo de ampliar la mancha urbana en el valle central de Tarija”, denunció.
José Luis Sánchez, vocero de la Cadena de Uva Vinos y Singanis, coincidió, al advertir que la producción de uva, el paisajismo y el turismo están en peligro de desaparecer en el valle central de Tarija, por los loteamientos que están dándose “sin ninguna tregua”.
Sánchez identificó zonas como Santa Ana, La Pintada, San Isidro, La Ventolera, Ancón, Pampa La Villa, El Portillo, Tolomosa, San Jacinto, San Andrés, y otras, donde cada vez es más común el fraccionamiento de tierras.
Por ello, ambos sectores hicieron un llamado a la Asamblea Legislativa Plurinacional, para que mediante una ley se regule la venta de tierras productiva. Recalcaron que con ello no solo se protege los terrenos agrícolas, sino que también se garantiza la seguridad alimentaria.
La frontera agrícola no estaría creciendo
La Asociación de Vinos y Singanis de Bolivia el pasado año estaba trabajando en un levantamiento de datos sobre la producción de vides.
El gerente Fernando Galarza alertó que los primeros resultados mostraban que la frontera agrícola no estaba creciendo, pero sí los loteamientos y fraccionamiento de áreas productivas.
“Nosotros estamos trabajando para revertir esta situación, para que se pueda generar una nueva normativa que impida esta suerte de avasallamientos, de fraccionamientos de área productivas, en una zona que ahora es la que está dando el dinamismo económico a este departamento, por lo tanto, hay que preservarla”, dijo Galarza, haciendo referencia a que se debe proteger la Ruta del Vino, que genera turismo y producción.


