El Gobierno busca frenar la fuga de GLP por las fronteras
En algunos departamentos, como La Paz y Santa Cruz, aún se registra una alta demanda de garrafas. La ANH identificó la fuga de GLP por las fronteras con Perú y Argentina
La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) ratificó que los despachos efectuados por las Plantas de Engarrafado de GLP de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) son realizados de manera continua, cumpliendo los programas establecidos e incluso sobrepasando los mismos con la finalidad de abastecer a la población con garrafas de gas licuado de petróleo. Sin embargo, admite que el contrabando está generando problemas.
En algunos departamentos, como La Paz y Santa Cruz, aún se registra una alta demanda debido a la especulación, asegura la ANH, aspecto que estaría disminuyendo de manera gradual con mayores despachos desde las Plantas de Engarrafado de GLP de YPFB.
“El acopio ilegal y el contrabando por parte de personas mal intencionadas que aprovechan la coyuntura actual que atraviesa nuestro país, perjudica el normal abastecimiento de GLP”, indicó la ANH a través de un boletín de prensa.
Según la entidad estatal, en el eje troncal del país se registró un mayor despacho de garrafas. En La Paz la demanda aproximada es de 50 mil garrafas por día, sin embargo, para el lunes 12 de enero se comercializó un total de 57 mil, en el área urbana del departamento de Santa Cruz se programó un total de 26 mil garrafas y se despacharon 34 mil. En Cochabamba la programación fue de 22 mil garrafas y se despacharon 28 mil.
Contrabando
La Agencia Nacional de Hidrocarburos identificó las fronteras con Perú y Argentina como zonas por donde salen las garrafas de contrabando, debido a su alto costo en los países vecinos. En Aguas Blancas, frontera con Bermejo, o La Quiaca, frontera con Villazón, una garrafa puede costar hasta 150 bolivianos, mientras que en Bolivia la adquieren a 22,50 bolivianos.
Casi al finalizar el 2025, en Yacuiba, en la quebrada internacional específicamente, se detuvo a una persona que fue sorprendida llevando a la frontera 31 garrafas de GLP.
El hombre fue aprehendido por el transporte irregular de garrafas, sin documentación que lo respalde, hecho que fue puesto a conocimiento del Ministerio Público.
Para hacer frente a este problema, el Ministerio de Hidrocarburos prepara un proyecto tecnológico orientado a instalar sistemas de control electrónico en las garrafas de GLP.
El titular de esta cartera, Mauricio Medinaceli, explicó al diario digital La Prensa que la iniciativa busca frenar el desvío ilegal de combustible hacia naciones vecinas y asegurar el suministro para la población local bajo el esquema de precios subvencionados. Esta medida surge tras detectar que diversas organizaciones delictivas desplazaron sus operaciones hacia el gas ante el cierre de rutas previamente utilizadas para el tráfico de diésel.
La implementación técnica se basa en modelos internacionales y consiste en la incorporación de dispositivos de monitoreo en cada envase. Estos mecanismos permitirán el rastreo de las unidades y su posible inhabilitación en caso de que salgan de los canales de distribución autorizados para el consumo doméstico. La autoridad destacó la urgencia de esta vigilancia debido a la brecha económica actual, pues mientras el costo nacional es de 22,50 bolivianos, en mercados como el peruano el valor de una garrafa supera los 100 bolivianos.





