Aranjuez presenta “Hitos”: De Tannat a Zinfandel, 25 años de revolución vitivinícola
Tres vinos, tres zonas, tres variedades históricas que marcaron el destino de la viticultura nacional se reúnen en una colección de lujo que celebra el espíritu pionero de una de las bodegas tarijeñas más innovadoras.
Con el lanzamiento de “Hitos”, Aranjuez cristaliza un cuarto de siglo de experimentación vitivinícola que redefinió el mapa del vino boliviano. Esta colección inaugural consolida las tres apuestas varietales más audaces de la bodega: Tannat y Cabernet Franc desde 1999, y Zinfandel desde 2010, cada una encontrando su expresión óptima en terroirs específicos del valle tarijeño.
Todo comenzó con una apuesta científica sin precedentes. En 1999, Aranjuez introdujo 16 variedades desconocidas en Bolivia, iniciando un proceso de selección natural donde solo las más adaptadas sobrevivirían. Tannat fue la primera en demostrar su potencial excepcional en Santa Ana La Nueva, donde desarrolló características que la convirtieron en la varietal tinta más premiada internacionalmente del país. El reconocimiento oficial llegó cuando la Cámara de Diputados estableció por ley un día en honor a esta cepa, consolidándola como patrimonio vitivinícola boliviano.
Cabernet Franc siguió un camino similar, pero con un desenlace geográfico diferente. Aunque se plantó simultáneamente con Tannat, su verdadera vocación se reveló en El Portillo, donde suelos y microclima específicos potenciaron sus cualidades distintivas. “La diversidad de suelos se manifiesta a veces en distancias de apenas metros”, reflexiona Mauricio Hoyos, gerente general, evocando el ejemplo de Romanée-Conti en Borgoña, donde la proximidad geográfica genera diferencias millonarias en valoración.
El desafío de Chaguaya
La exploración territorial de Aranjuez culminó en 2010 con la conquista de Chaguaya, zona limítrofe del valle tradicionalmente dedicada a la ganadería y cultivos de maíz. Esta región, ubicada en las cotas más altas de la denominación, demostró condiciones excepcionales para variedades exigentes como Bonarda y Zinfandel.
El Zinfandel de Chaguaya marca un hito continental: Bolivia se convierte en el primer país sudamericano en comercializar esta varietal emblemática de Italia y California. Tras década y media de investigación silenciosa, la cosecha 2023 representa el debut comercial de una uva que encontró en las alturas andinas una expresión inédita.
“El tiempo fue nuestro aliado para comprender tanto la variedad como el terroir, permitiéndonos elaborar finalmente Zinfandel como vino tinto”, detalla Hoyos. Esta filosofía de paciencia científica define el ADN de Aranjuez, para quienes la plantación es apenas el inicio de un proceso de comprensión que puede extenderse por años.
Comercialización exclusiva
La estrategia de lanzamiento privilegia la exclusividad. “Hitos” se presenta inicialmente como una caja de colección, con 3,000 unidades nacionales, 800 para Tarija, disponible a un precio de 250 bolivianos. “La preventa garantiza la primicia: tener la colección antes de su llegada al mercado general”, precisa Andrés Romero, jefe de ventas. Recién en octubre los vinos se comercializarán individualmente.
“Hitos” trasciende el lanzamiento comercial para convertirse en testimonio histórico. Con Tannat ya consagrado legalmente como patrimonio nacional, Cabernet Franc establecido como referente categórico y Zinfandel debutando tras quince años de perfeccionamiento, esta colección demuestra que Bolivia ha ganado legitimidad en el escenario vitivinícola internacional. Las variedades foráneas encontraron en los valles tarijeños no solo adaptación, sino una expresión auténtica que desafía sus orígenes y escribe nuevos capítulos en sus historias varietales globales.








