Un hito de la vitivinicultura: Día del Tannat Boliviano
La Cámara de Diputados declaró el 10 de noviembre como el “Día del Tannat Boliviano” reconociendo la importancia de esta variedad para el sector insignia de Tarija
El 10 de noviembre de 1999 se plantó por primera vez la variedad Tannat en Bolivia. En ese momento, nadie imaginaba que su adaptación al suelo boliviano sería verdaderamente extraordinaria.
Esta plantación inicial se realizó en lo que hoy es la Finca El Origen, de la bodega Aranjuez, de las más antiguas y tradicionales del país. La cepa Tannat fue una de las 16 variedades que la bodega había encargado al vivero francés Raymond, cuyo representante en Bolivia sigue siendo el enólogo Iván Bluske.
Con los años quedó claro que la Tannat encontró un nuevo hogar en los viñedos bolivianos, donde la altura le da características únicas en el mundo. En 2008 nació el primer varietal Tannat de Aranjuez, que ganó gran aceptación nacional, y en 2013 el vino Juan Cruz obtuvo la primera medalla Gran Oro para Bolivia en un concurso en Uruguay, país referente de esta variedad.
Hoy Tannat, es la variedad tinta vinífera más cultivada y es vinificada por la mayoría de las bodegas bolivianas, asentadas en las diferentes zonas productoras: Tarija, Los Cintis, Samaipata, Cochabamba y otras. Estos vinos Tannat también han ganado para nuestra patria los mayores premios y reconocimientos.
Por estas razones, el 19 de septiembre pasado, la Honorable Cámara de Diputados aprobó una ley que declara el 10 de noviembre como el “Día Nacional del Tannat Boliviano”. Declaratoria que se suma a otras que se realizaron por parte del municipio de Tarija y la gobernación de ese departamento.
Fernando Galarza Castellanos, gerente ejecutivo de la Asociación Nacional de Industriales Vitivinícolas (ANIV), señaló que esta ley es importante porque reconoce el valor de la variedad Tannat para la vitivinicultura nacional, destacando su contribución al desarrollo, empleo y riqueza para productores, así como el esfuerzo de bodegas bolivianas que han posicionado sus vinos en los mejores escenarios mundiales.
Galarza expresó su beneplácito porque, a través de leyes como ésta, se reconoce el lugar que la vitivinicultura nacional merece, fortaleciendo y dando notoriedad a un sector clave que requiere más apoyo, mejores condiciones y un impulso mayor para crecer y posicionarse internacionalmente.
Mauricio Hoyos, gerente de Bodega Aranjuez, destacó que, aunque Aranjuez fue pionera en plantar esta y otras variedades, la Tannat se consolidó como referente del vino tinto boliviano gracias al esfuerzo de cientos de productores y bodegas que vieron en ella un potencial diferenciador único. Resaltando que hoy es un patrimonio nacional que respalda la calidad e importancia del Tannat boliviano de altura.





