Instituciones plantean cordón ecológico para proteger Sama
Piden delimitar las urbanizaciones en comunidades como Santa Bárbara, Calama, Erquiz, Coimata, La Vitoria y zonas aledañas para frenar los avasallamientos que amenazan las fuentes de agua y la biodiversidad
Las centrales campesinas, instituciones cívicas y colectivos ambientalistas de las provincias Méndez y Cercado demandaron a las autoridades municipales de San Lorenzo y Cercado, así como a la Gobernación de Tarija, trabajar de manera conjunta en la construcción de un cordón ecológico que proteja la Reserva Biológica de Sama. El área protegida enfrenta constantes amenazas por la expansión de urbanizaciones, incendios forestales, deforestación y la contaminación de las fuentes de agua que abastecen al Valle Central.
El ejecutivo de la Federación Sindical Única de Comunidades Campesinas de Tarija (FSUCCT), Francisco Gutiérrez, señaló que es urgente delimitar la Reserva de Sama frente al crecimiento de urbanizaciones en ambos municipios.
Explicó que el cordón ecológico permitirá resguardar la reserva de incendios forestales, avasallamientos y contaminación ambiental, garantizando el acceso al agua y preservando el equilibrio ecológico del valle central.
Urbanizaciones y pérdida de tierras
De acuerdo con el sector campesino, el avance de nuevas urbanizaciones al pie de la cordillera ha reducido significativamente las áreas de pastoreo y cultivos, afectando directamente a los productores ganaderos y agrícolas. Denunciaron además la falta de control del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (SERNAP), que habría facilitado la ocupación irregular de zonas cercanas a la reserva.
En esa línea, el presidente del Comité Cívico de Tarija, Jesús Gira, pidió regular los límites de comunidades rurales como Santa Bárbara, Calama, Erquiz, Coimata y La Vitoria en San Lorenzo, además de Obrajes, Rincón de La Vitoria, Turumayo, Pinos, Calderillas, Lazareto y Bella Vista en Cercado.
Un modelo replicado de otras ciudades
Gira recordó que el concepto de cordón ecológico ya fue aplicado en otras regiones, como Santa Cruz de la Sierra, donde además de proteger áreas verdes, cumple funciones de control ambiental y prevención de inundaciones.
Mencionó que Tarija necesita replicar esta experiencia, para evitar los efectos negativos de la contaminación, el cambio climático, los incendios forestales y el avance desordenado de las urbanizaciones.
Por su parte, el Consejo Municipal de Cercado, a través de su presidente Fernando Castellanos, alertó que las fuentes de agua de la Reserva Sama redujeron su caudal en los últimos años.
Enfatizó que la reserva, que alberga más de 250 especies de flora y 180 de fauna, está en serio riesgo por la ausencia de planes y proyectos ambientales que garanticen su preservación.
Cabe señalar que la Reserva de Sama ha vuelto al ojo de la tormenta, esto luego de haberse registrado un nuevo incendio, según las autoridades, fue peor que el suscitado en la gestión 2017 cuando el fuego había devorado alrededor de 13.000 hectáreas.








