Tarija: La minería genera interés por los ingresos y temor por el daño ambiental
Se estima que más de 70 grupos realizan la actividad minera en el departamento, algunos operan como empresas unipersonales. Los campesinos expresan su preocupación por los daños en la agricultura



Los esfuerzos por poner en orden a la actividad minera en el departamento de Tarija han generado opiniones divididas entre quienes la respaldan, argumentando que generará movimiento económico y dejará regalías, y entre quienes están preocupados por la contaminación que provocará esta industria, la cual a la fecha ha puesto en riesgo a dos de los principales ríos del departamento, el San Juan del Oro en la zona alta y el Pilcomayo en el Chaco.
La iniciativa de controlar la minería -que en estos últimos años se desarrolló de manera ilegal- surge debido a la caída de la producción de gas y la necesidad de captar mayores recursos económicos para las instituciones públicas, entre ellas la Gobernación y gobiernos municipales, que están en aprietos debido a la crisis económica.
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¿Hay concesiones?
La información que existe en torno a la minería en Tarija aún es escasa, por ende, se desconoce cuántas concesiones existen, es una información que los mismos parlamentarios nacionales ignoran. Esta situación le ha generado duras críticas a la Autoridad Jurisdiccional Administrativa Minera (AJAM) que está ausente, pese a la actividad que existe en el departamento.
La vicepresidente de la Brigada Parlamentaria de Tarija, Esther Sánchez, refiere que en la zona alta se pueden identificar a unos 70 grupos, algunos a través de empresas unipersonales, que han estado extrayendo minerales, entre ellos plata e incluso oro, los cuales son sacados al mercado a través del departamento de Potosí.
Sánchez advierte que al haber existido esta actividad desde hace varios años atrás, no se ha estado cuidando el medioambiente. Enfatizó que dentro de estas tareas de fiscalización, sorprendió al señor Saúl Perales, quien pese a tener procesos en la fiscalía, continúa extrayendo minerales de la zona de Huarmachi, explotando plomo y plata por “volquetadas”.
La legisladora asegura que Perales posee más de 10 concesiones. Cuestiona que la AJAM no haya detenido estas solicitudes, pese a los procesos que cursan en su contra.
Sánchez indicó que existen varios casos similares. Frente a este contexto, adelantó que prevé convocar a los ministros de Medio Ambiente, y de Minería, al departamento de Tarija, para que puedan rendir un informe sobre las acciones que han asumido frente a la actividad minera, más cuando se ha comprobado que los ríos de Tarija están contaminados con metales pesados a causa de la minería.
Controles
Días atrás, la Gobernación de Tarija anunció que está asumiendo una serie de acciones para realizar un control a la actividad minera, tanto para evitar que esta industria se desarrolle de manera ilegal, como también supervisar los volúmenes de explotación.
Esto desató el descontento de los miembros de la Federación Departamental de Cooperativas Mineras (Fedecomin) de Tarija, quienes han expresado su rechazo y argumentan que el Gobierno Departamental no tiene tuición en esta industria y que ellos están supeditados por las instancias gubernamentales dependientes del Ministerio de Minería y Metalurgia.
Al respecto, la asambleísta departamental por Unidos, Carmen Rosa Valencia, cuestionó la actitud del sector minero, y advirtió: “Si ustedes están acostumbrados a hacer en otros lados y no pedir permiso, aquí sí (lo tienen que hacer)”.
Valencia hizo un llamado a la institucionalidad tarijeña a pronunciarse frente a esta postura de Fedecomin, refirió que producto de la actividad minera los principales afluentes de Tarija se encuentran contaminados con metales pesados.
Adelantó que desde la Asamblea Legislativa de Tarija se realizarán las gestiones para agilizar un marco jurídico que permita fiscalizar la actividad minera en la región.
Campesinos preocupados
El dirigente de la Subcentral de Campesinos de Tolomosa, Sail Guerrero, expresó su preocupación por la contaminación minera y su efecto en la actividad agrícola. Recalcó que el departamento está contaminado por la actividad petrolera, y que poco desarrollo ha dejado.
“Hoy nuevamente quieren que Tarija sea la billetera del país con el tema minero, compañeros el tema minero nos ha afectado bastante al río Pilcomayo, el pescado ya no es el mismo, y ahora aquí en la zona alta se hace extracción minera, sin conocimiento de la gente del lugar, (…) es preocupante que las autoridades no se pronuncien”, afirmó.