Los sueños de San Roque #48
Los chunchos de San José en Carachimayo
Hoy domingo 19 de marzo se celebra la fiesta de San José en la comunidad de Carachimayo, con chunchos locales, devotos y músicos promesantes de todas las comunidades vecinas. Hoy tenemos la posibilidad de ver chunchos en el mes de marzo.



Ya ha pasado carnaval y las lluvias han disminuido considerablemente. Es en esta época cuando los chunchos de San José en Carachimayo (Tarija, prov. Méndez) salen a bailarle al patrono de los carpinteros y padre de Jesús en una fiesta que en sus buenos tiempos duraba cuatro semanas completas.
Carachimayo se ubica en las laderas del extremo norte del valle de San Lorenzo, más allá de Sella y en la banda opuesta de Canasmoro. Es en una de las rinconadas de Carachimayo donde se levanta la casa paterna del Moto Méndez, olvidada y hasta hace no mucho en estado de ruina. Es allí, subiendo por el camino a León Cancha, que se levanta la capilla donde se festeja la fiesta de San José. Es el 19 de marzo, día del padre.
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Como cae dentro de la época de Pascua, los comunarios adornan la iglesia con un gran arco de payos y flores pascuas, coronando la puerta por la que entraran todos los devotos y los chunchos promesantes. Es una iglesia vieja y de adobes gruesos donde se preserva la imagen de San José, con haces de trigo en una mano y el niño Jesús en la otra. Allí también viven las imágenes de San Roque, de Santiago y varios Cristos sufrientes. Allí se reúnen todos los comunarios a recibir las bendiciones de Dios a través de las manos del sacerdote que viene del pueblo de San Lorenzo a celebrar la misa de fiesta.
Como es normal en todas las fiestas rurales de los chunchos chapacos, la fiesta comienza con la celebración de la misa católica, seguida por una procesión religiosa sobre y alrededor de una gran colina cercana a la iglesia, desde donde se puede ver a la lejanía las montañas que se pierden en el horizonte lejano, al sur. Los chunchos promesantes se visten en privado en la casa comunal, donde guardan sus cosas y se dirigen a la misa. Luego, cuando llega la hora de la procesión forman una calle con dos largas filas, acompañados de tamboreros y quenilleros y una bandita campesina. No hay caneros porque es época de lluvias y la caña es un instrumento de época seca. Los siguen la imagen y una muchedumbre de devotos, hasta que llegan a la cruz de tres metros que se levanta en lo mas alto de la colina. Allí los chunchos hacen su venia y el sacerdote reza, habla y bendice a la cruz, al santo y a todos los presentes. Luego comienza el descenso.
La procesión baja por la cara norte de la colina, la cara opuesta por la que subieron. Descienden hasta el camino carretero, donde inician el retorno a su punto de partida, atravesando la pequeña y dispersa zona urbana de la comunidad de Carachimayo. Avanzan al son de la quenilla, del tambor y al estruendo de los cuetes y los camaretazos. El atrio de la iglesia está adornado con grandes pitas con banderines que pasan de lado a lado del camino carretero, bajo cuya sombra los chunchos le hacen la venia a San José y realizan las labores de fin de procesión. Luego los chunchos se retiran, se guarda la imagen dentro de la iglesia y comienza la fiesta popular.
Este ritual se repite para el domingo de la Octava, pero ahora con las alabanzas de despedida de los chunchos. El tercer domingo se realiza un gran rodeo donde se reúnen jinetes de toda la comarca y aun mas allá. Hubo un tiempo en el que este rodeo era el más grande de la región y duraba dos semanas enteras. Ahora, como lo dicen con tristeza los comunarios, la fiesta de San José se ha disminuido mucho y deben arreglárselas como pueden.
Según el mito de origen de los chunchos del pueblo de San Lorenzo, sus orígenes ancestrales provienen de las quebradas del lado de Carachimayo. Esto podría incluir también a los chunchos de Lajas y de Sella, pero en todo caso coloca a Carachimayo en un lugar especial para los chunchos de origen mendeño. Así Carachimayo asume una centralidad especial, junto a los chunchos de Erquiz y la comunidad de El Condor para comprender los orígenes ancestrales de los chunchos chapacos, incluso antes de la aparición de los chunchos de Guadalupe, el Rosario y San Roque en la ciudad de Tarija.
Los minibuses a Carachimayo salen del Mercado Campesino, frente a la vieja Federación de Campesinos. Se puede ir y volver el mismo día sin ningún tipo de problemas. La posibilidad de ver a los chunchos en plena época de lluvias, con los montes verdes, rodeados de montañas y en un mirador natural a toda la mitad oeste del valle de Tarija es ahora. Allí los espero.