Los médicos cierran el 2019 sin resolver sus demandas sectoriales
Los médicos culminaron el año 2018 con 11 puntos pendientes a ser resueltos con el Gobierno central, mientras transcurría el 2019 se redujeron a cinco. Sin embargo, ambos sectores no llegaron a una solución y terminarán un año más, sin conseguir las demandas de su sector. Los médicos...
Los médicos culminaron el año 2018 con 11 puntos pendientes a ser resueltos con el Gobierno central, mientras transcurría el 2019 se redujeron a cinco. Sin embargo, ambos sectores no llegaron a una solución y terminarán un año más, sin conseguir las demandas de su sector. Los médicos advierten con nuevas movilizaciones para el 2020.
Después de varios carteos y al ver que no se llegaba a un puerto de salida, el Colegio Médico convocó a un paro nacional de 24 horas, acatado el 12 de julio. Entre los principales pedidos estaba, tener mejores condiciones para el ejercicio de su profesión y mayor inversión para el sistema de salud. Sucede que en ese tiempo falleció uno de sus colegas al atender una persona con Arenavirus.
Para esas fechas ya se tenía implementado el Sistema Único de Salud (SUS), los galenos sostenían que, si antes el sistema público era malo, con la implementación de esa política había empeorado, porque no se asignó los recursos económicos suficientes, no estaba planificado y fue una medida electoralista por parte del Gobierno Nacional.
Hubo intentos de diálogo entre los movilizados y el Ejecutivo, pero no se logró un acuerdo. Es así que el 18 de julio los médicos acataron un paro nacional de 48 horas.
Acusaron a la entonces ministra de Salud, Gabriela Montaño, de soberbia e intransigente, mientras que desde el Gobierno calificaron de la misma manera a los dirigentes de los galenos.
En esa oportunidad dos fueron los puntos polémicos en la previa al encuentro: que los ítems, para cerca de 2.500 personas que trabajan en los hospitales de tercer nivel, sean abiertos a convocatoria pública; la segunda demanda era la abrogación de la Ley de Prioridad Nacional de Desarrollo y Crecimiento de la Caja Nacional de Salud (CNS).
Los días transcurrían, era 9 de agosto y se alistaba un nuevo diálogo entre los sectores en conflicto, pero con la advertencia de que, si no había un acuerdo, se iba acatar un paro de 72 horas.
De los 11 puntos que tenían los médicos se redujeron a cinco: la institucionalización de cargos médicos de base, intermedios y jerárquicos; la abrogación de la Ley 1189 de Prioridad de la Caja Nacional de Salud y la destitución de su gerente; el cumplimiento de la Ley 3131 y su inclusión en la Ley General del Trabajo; el fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud, y la participación en la Ley del Cáncer.
La solución al conflicto no llegaba, es así que por determinación de la Comisión Nacional de Salud (Conasa), institución que aglutina a todos los profesionales de salud, decidió entrar a un paro indefinido, la medida se acató desde el 19 de agosto y permanecieron así hasta el 10 de noviembre, cuando renunció el entonces presidente de Bolivia, Evo Morales, por la presión social de las calles por el presunto fraude electoral del 20 octubre.
Con en el cambio de Gobierno, el expresidente del Colegio Médico de Bolivia, Aníbal Cruz, asumió el Ministerio de Salud, sus colegas se mostraron esperanzados para avanzar en sus demandas. Sin embargo, al culminar la gestión surgieron problemas con el SUS, los cuales no fueron resueltos, lo que dificulta el funcionamiento de los hospitales. Es así que los galenos no descartan volver a las calles, como señal de protesta si no se resuelven los problemas.
Después de varios carteos y al ver que no se llegaba a un puerto de salida, el Colegio Médico convocó a un paro nacional de 24 horas, acatado el 12 de julio. Entre los principales pedidos estaba, tener mejores condiciones para el ejercicio de su profesión y mayor inversión para el sistema de salud. Sucede que en ese tiempo falleció uno de sus colegas al atender una persona con Arenavirus.
Para esas fechas ya se tenía implementado el Sistema Único de Salud (SUS), los galenos sostenían que, si antes el sistema público era malo, con la implementación de esa política había empeorado, porque no se asignó los recursos económicos suficientes, no estaba planificado y fue una medida electoralista por parte del Gobierno Nacional.
Hubo intentos de diálogo entre los movilizados y el Ejecutivo, pero no se logró un acuerdo. Es así que el 18 de julio los médicos acataron un paro nacional de 48 horas.
Acusaron a la entonces ministra de Salud, Gabriela Montaño, de soberbia e intransigente, mientras que desde el Gobierno calificaron de la misma manera a los dirigentes de los galenos.
En esa oportunidad dos fueron los puntos polémicos en la previa al encuentro: que los ítems, para cerca de 2.500 personas que trabajan en los hospitales de tercer nivel, sean abiertos a convocatoria pública; la segunda demanda era la abrogación de la Ley de Prioridad Nacional de Desarrollo y Crecimiento de la Caja Nacional de Salud (CNS).
Los días transcurrían, era 9 de agosto y se alistaba un nuevo diálogo entre los sectores en conflicto, pero con la advertencia de que, si no había un acuerdo, se iba acatar un paro de 72 horas.
De los 11 puntos que tenían los médicos se redujeron a cinco: la institucionalización de cargos médicos de base, intermedios y jerárquicos; la abrogación de la Ley 1189 de Prioridad de la Caja Nacional de Salud y la destitución de su gerente; el cumplimiento de la Ley 3131 y su inclusión en la Ley General del Trabajo; el fortalecimiento del Sistema Nacional de Salud, y la participación en la Ley del Cáncer.
La solución al conflicto no llegaba, es así que por determinación de la Comisión Nacional de Salud (Conasa), institución que aglutina a todos los profesionales de salud, decidió entrar a un paro indefinido, la medida se acató desde el 19 de agosto y permanecieron así hasta el 10 de noviembre, cuando renunció el entonces presidente de Bolivia, Evo Morales, por la presión social de las calles por el presunto fraude electoral del 20 octubre.
Con en el cambio de Gobierno, el expresidente del Colegio Médico de Bolivia, Aníbal Cruz, asumió el Ministerio de Salud, sus colegas se mostraron esperanzados para avanzar en sus demandas. Sin embargo, al culminar la gestión surgieron problemas con el SUS, los cuales no fueron resueltos, lo que dificulta el funcionamiento de los hospitales. Es así que los galenos no descartan volver a las calles, como señal de protesta si no se resuelven los problemas.


