El Sedeges en Tarija atendió 2.000 casos de agresores para rehabilitación
Son alrededor de 2.000 casos de agresores en rehabilitación que atendió el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) durante la gestión 2019. Una cifra que tiene una tendencia ascendente en comparación con el año 2018. Se trata de personas que fueron derivadas del Servicio Legal...
Son alrededor de 2.000 casos de agresores en rehabilitación que atendió el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges) durante la gestión 2019. Una cifra que tiene una tendencia ascendente en comparación con el año 2018.
Se trata de personas que fueron derivadas del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM), Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia y el Ministerio Público, por casos de todo tipo, como violencia intrafamiliar, sexual, física, psicológica y económica.
La directora del Sedeges, Mery Polo, explicó que la cantidad de casos atendidos es alarmante, porque se debe considerar que hay mujeres que no denuncian ese tipo de hechos y permanecen ocultos.
La funcionaria dice que la atención terapéutica a los agresores se realiza desde la gestión pasada, cuando se tuvo una similar estadística a la del 2019, pero hay una tendencia ascendente.
Polo lee esas estadísticas como llamada de atención, en el entendido que todo el sistema de protección debe encarar más acciones, desde el nivel municipal al nacional, incluidas las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que buscan reducir la violencia.
Para Polo es necesario que esos actores se reúnan para analizar esta temática, pues, los datos muestran cada vez un aumento de casos.
“La conducta humana es altamente cambiante. Cuando una persona tiene una conducta agresiva, en cualquier momento se manifiesta y deja de lado los cargos que pueda tener un individuo-comentó la funcionaria- se atendieron casos de todo tipo: violencia intrafamiliar, abuso sexual, violencia física, violencia psicológica y violencia económica. Entonces, con las terapias hay la posibilidad de que las personas puedan cambiar. Por eso las instituciones ven por conveniente que se hagan terapias”.
En ese sentido, Polo señala que las reincidencias de las personas que fueron violentas, pero que recibieron un apoyo profesional para terapia, es mínimo, porque su institución hace un registro y los datos muestras que los que vuelven por una segunda vez a la terapia llega a un 4 por ciento como máximo.
La jefa de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio de Cercado, Carolina Ortiz, explicó que la responsabilidad siempre es en el núcleo familiar, por eso se ayuda a familias que están en alto riesgo. Hay un programa de fortalecimiento para ello.
La funcionaria dice que se deriva a programas ambulatorios a los padres que necesiten ayuda. Los años de trabajo en la temática le mostraron que el consumo de bebidas alcohólicas es el principal factor para que se den hechos delictivos relacionados con la violencia intrafamiliar y abusos sexuales. Entonces, como institución buscan que se corrija esa conducta.
“En el presente año se presentaron casos de violencia familiar, tanto física como psicológica. También se aplicaron bastantes medidas de protección, que son con la finalidad de evitar llegar a esa violencia -comentó Ortiz- se iniciaron medidas de protección ante la Juez de la Niñez y Adolescencia para que los padres reciban orientación psicosocial. Para ello hay instancias como el Sedeges que se ocupan del tema”.
Ortiz explicó que es preferible una readecuación de conductas antes que las personas lleguen a situaciones de violencia. La política es reducir ese tipo de casos en los que se tenga que lamentar víctimas.
Se trata de personas que fueron derivadas del Servicio Legal Integral Municipal (SLIM), Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia y el Ministerio Público, por casos de todo tipo, como violencia intrafamiliar, sexual, física, psicológica y económica.
La directora del Sedeges, Mery Polo, explicó que la cantidad de casos atendidos es alarmante, porque se debe considerar que hay mujeres que no denuncian ese tipo de hechos y permanecen ocultos.
La funcionaria dice que la atención terapéutica a los agresores se realiza desde la gestión pasada, cuando se tuvo una similar estadística a la del 2019, pero hay una tendencia ascendente.
Polo lee esas estadísticas como llamada de atención, en el entendido que todo el sistema de protección debe encarar más acciones, desde el nivel municipal al nacional, incluidas las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que buscan reducir la violencia.
Para Polo es necesario que esos actores se reúnan para analizar esta temática, pues, los datos muestran cada vez un aumento de casos.
“La conducta humana es altamente cambiante. Cuando una persona tiene una conducta agresiva, en cualquier momento se manifiesta y deja de lado los cargos que pueda tener un individuo-comentó la funcionaria- se atendieron casos de todo tipo: violencia intrafamiliar, abuso sexual, violencia física, violencia psicológica y violencia económica. Entonces, con las terapias hay la posibilidad de que las personas puedan cambiar. Por eso las instituciones ven por conveniente que se hagan terapias”.
En ese sentido, Polo señala que las reincidencias de las personas que fueron violentas, pero que recibieron un apoyo profesional para terapia, es mínimo, porque su institución hace un registro y los datos muestras que los que vuelven por una segunda vez a la terapia llega a un 4 por ciento como máximo.
La jefa de la Defensoría de la Niñez y Adolescencia del municipio de Cercado, Carolina Ortiz, explicó que la responsabilidad siempre es en el núcleo familiar, por eso se ayuda a familias que están en alto riesgo. Hay un programa de fortalecimiento para ello.
La funcionaria dice que se deriva a programas ambulatorios a los padres que necesiten ayuda. Los años de trabajo en la temática le mostraron que el consumo de bebidas alcohólicas es el principal factor para que se den hechos delictivos relacionados con la violencia intrafamiliar y abusos sexuales. Entonces, como institución buscan que se corrija esa conducta.
“En el presente año se presentaron casos de violencia familiar, tanto física como psicológica. También se aplicaron bastantes medidas de protección, que son con la finalidad de evitar llegar a esa violencia -comentó Ortiz- se iniciaron medidas de protección ante la Juez de la Niñez y Adolescencia para que los padres reciban orientación psicosocial. Para ello hay instancias como el Sedeges que se ocupan del tema”.
Ortiz explicó que es preferible una readecuación de conductas antes que las personas lleguen a situaciones de violencia. La política es reducir ese tipo de casos en los que se tenga que lamentar víctimas.


