Cae el precio del azúcar, los cañeros lamentan pérdidas
Los cañeros independientes denunciaron que los bajos costos en la venta de azúcar afectan la economía de las familias que subsisten con esta actividad y manifestaron que el contrabando en la frontera con Argentina es la principal causa. Varios sectores en la presente gestión denunciaron...



Los cañeros independientes denunciaron que los bajos costos en la venta de azúcar afectan la economía de las familias que subsisten con esta actividad y manifestaron que el contrabando en la frontera con Argentina es la principal causa.
Varios sectores en la presente gestión denunciaron que uno de los principales problemas que persisten en el país y en el departamento es la constante lucha contra el contrabando de productos. El sector cañero no fue la excepción. “El azúcar se encuentra ingresando al país desde el año pasado y eso hace que se venda más barato el producto de Bermejo”, explicó el dirigente de los Cañeros Independientes, Gilberto Salazar.
El precio del azúcar no genera la ganancia suficiente para sustentar a las familias que se dedican a esta actividad. Los productores se declararon en estado de emergencia e informaron que el quintal de azúcar oscila entre 130 y 145 bolivianos, cuando normalmente tiene un costo de entre 180 y 200 bolivianos. Los bajos precios no cubren los costos de producción de los cañaverales y el proceso de su industrialización.
Otro motivo del decrecimiento del costo del azúcar bermejeña fue la cantidad de producción de Santa Cruz que ingresó debido al retraso de la zafra por los conflictos obrero-patronal. A su vez, el tiempo corre para los zafreros. Se tiene previsto que la zafra durará hasta el 10 de noviembre en el mejor de los casos porque en anteriores gestiones las lluvias adelantaron el cierre de molienda.
Por otro lado, la creación de nuevos ingenios azucareros supone mayor producción por lo que en un sistema de libre comercio a mayor oferta, menor demanda.
La zafra tuvo un inicio lento pero se mantiene estable hasta ahora. A la fecha, se produjeron 470.000 quintales de azúcar y se molieron 250.000 toneladas de caña, lo que significa que les falta moler 50.000 toneladas para cumplir con el objetivo marcado a inicio de la zafra. En un inició los zafreros tuvieron impases con los empresarios de la industria por deudas pendientes respecto a sus remuneraciones laborales. Después de paros y manifestaciones que reclamaban el cumplimiento de pagos, llegaron a un acuerdo silencioso y continuaron con el oficio.
Varios sectores en la presente gestión denunciaron que uno de los principales problemas que persisten en el país y en el departamento es la constante lucha contra el contrabando de productos. El sector cañero no fue la excepción. “El azúcar se encuentra ingresando al país desde el año pasado y eso hace que se venda más barato el producto de Bermejo”, explicó el dirigente de los Cañeros Independientes, Gilberto Salazar.
El precio del azúcar no genera la ganancia suficiente para sustentar a las familias que se dedican a esta actividad. Los productores se declararon en estado de emergencia e informaron que el quintal de azúcar oscila entre 130 y 145 bolivianos, cuando normalmente tiene un costo de entre 180 y 200 bolivianos. Los bajos precios no cubren los costos de producción de los cañaverales y el proceso de su industrialización.
Otro motivo del decrecimiento del costo del azúcar bermejeña fue la cantidad de producción de Santa Cruz que ingresó debido al retraso de la zafra por los conflictos obrero-patronal. A su vez, el tiempo corre para los zafreros. Se tiene previsto que la zafra durará hasta el 10 de noviembre en el mejor de los casos porque en anteriores gestiones las lluvias adelantaron el cierre de molienda.
Por otro lado, la creación de nuevos ingenios azucareros supone mayor producción por lo que en un sistema de libre comercio a mayor oferta, menor demanda.
La zafra tuvo un inicio lento pero se mantiene estable hasta ahora. A la fecha, se produjeron 470.000 quintales de azúcar y se molieron 250.000 toneladas de caña, lo que significa que les falta moler 50.000 toneladas para cumplir con el objetivo marcado a inicio de la zafra. En un inició los zafreros tuvieron impases con los empresarios de la industria por deudas pendientes respecto a sus remuneraciones laborales. Después de paros y manifestaciones que reclamaban el cumplimiento de pagos, llegaron a un acuerdo silencioso y continuaron con el oficio.