Sánchez estima en Miraflores 400 TCF y dice que “es increíble”
“Lo que hoy se firma debe ser algo histórico, lo más grande de los últimos 50 años, 100 años (…) En el área Miraflores ellos estiman que existen recursos de 400 Trillones de Pies Cúbicos (TCF´s), eso es increíble” afirmó el ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez en un...



“Lo que hoy se firma debe ser algo histórico, lo más grande de los últimos 50 años, 100 años (…) En el área Miraflores ellos estiman que existen recursos de 400 Trillones de Pies Cúbicos (TCF´s), eso es increíble” afirmó el ministro de Hidrocarburos Luis Alberto Sánchez en un acto ayer en la ciudad de Sucre. En el estrado estaba él, el presidente Evo Morales y el ejecutivo de Cancambria Energy Corp, Cristopher Cornelius, ya un viejo conocido.
Han pasado menos de cuatro meses desde que el Ministerio de Hidrocarburos, en la previa al 15 de abril, en un acto organizado con los pesos pesados del petróleo y el gas en Bolivia, presentó el mismo convenio con Cancambia Energy Corp en el que iba a evaluar el potencial del área de Miraflores, en el Chaco chuquisaqueño que entra en Charagua pero que por una razón todavía no explicada, el Ministerio hizo constar en sus notas de prensa como “de Villa Montes”, tal vez haciendo creer que se iba a invertir en Tarija por aquello de las efemérides departamentales. En el acto de ayer repitieron el ceremonial, pero esta vez sí precisaron el lugar exacto: “Este bloque llamado Miraflores, está ubicado en el municipio de Macharetí, provincia Luis Calvo del departamento de Chuquisaca” dijo Morales, aunque lo cierto es que una parte está dentro de Santa Cruz, tal como publicamos en este medio ese día.
En aquella ocasión ni Yacimientos, ni el Ministerio, ni los personeros de Cancambria, ni el speeker anduvieron con eufemismos, Cancambria es una empresa canadiense especialista en fractura hidráulica (la técnica conocida como fracking y que tiene en guardia a amplios sectores sociales por su impacto ecológico) y su incursión en Bolivia fue catalogada como “histórica”. El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, hablaba entonces de un potencial de 100 trillones de pies cúbicos (TCF). En la jornada de ayer, en Sucre, los volúmenes estimados han crecido por cuatro y los plazos también se han acortado, pero nadie volvió a mencionar el uso de las nuevas técnicas de exploración.
Contradicciones
“Nuestro objetivo con este Convenio de Estudio, es confirmar el potencial a gran escala de la llanura de Chaco y preparar planes económicamente viables para el desarrollo de los recursos que, basados en nuestros estudios preliminares de reportes, registros y de análisis de laboratorio de núcleos, estimamos -in situ- alrededor de 400 TCF de gas natural solamente del área Miraflores, y que probablemente en toda la región del Chaco sean aún más. (...), esperamos realizar la perforación de un pozo exploratorio en los próximos meses, para comprobar el potencial de las formaciones Iquiri, Huamampampa, Icla y Santa Rosa, en los 350 m de espesor determinados por la empresa Texaco mediante la perforación de dos pozos en los años 90. De esta manera podremos confirmar la distribución del extenso sistema de gas en la región de Miraflores y áreas adyacentes del sur de la llanura de Chaco, tal como sucede en muchos de los principales campos productores de gas del país” señaló esta vez Cornelius menos entusiasta con su especialidad técnica que durante el acto en Tarija.
El presidente Evo Morales señaló que en dos meses se espera estar firmando el contrato definitivo y que el primer pozo exploratorio esté en perforación en el primer trimestre de 2019.
Plazos y riesgos
La técnica de la fractura hidráulica, conocida mundialmente como “fracking”, es una mutación de la perforación vertical tradicional. La empresa perfora verticalmente hasta la profundidad determinada. Desde ahí realiza una perforación horizontal atravesando diferentes arenas. El conducto perforado se llena de explosivos que al detonar liberan el gas y petróleo de la pizarra u esquisto contenido. Es una forma de alterar el proceso natural. Después de la fractura, llega la fase hidráulica, en la que se inyecta agua y un cóctel de químicos que hacen liberar el gas y petróleo y expulsarlo hacia el exterior.
Diferentes estudios han señalado que esta técnica altera los acuíferos y seca las quebradas, lo que en el caso del Chaco es especialmente delicado, puesto que constituye un acuífero vital para el funcionamiento ecológico del cono sur.
La técnica del fracking se ha perfeccionado en los últimos años, de hecho es el causante de la caída de los precios que afectó a Bolivia desde 2014 por la facilidad con la que llegó al mercado a precios competitivos. Al inicio de la crisis el Gobierno boliviano condenó duramente la técnica por su impacto en el medio ambiente. A su favor se argumenta la rapidez con la que se pone en servicio, no en vano, Cancambria pretende perforar ya en el primer trimestre de 2018.
Bolivia, ¿de 10,45 TCF certificados a 400?
El ministro Luis Alberto Sánchez comparó los recursos de Aquío - Incahuasi que está en el orden de los 3 TCF´s con los 400 que se estiman encontrar en el área ubicada entre Chuquisaca y Santa Cruz. “En Miraflores hablamos de recursos no de reservas” aseveró el Ministro, asumiendo la confusión que generan sus declaraciones pero sin explicar las diferencias.
La certificación vigente en Bolivia, mientras no se presenta la contratada este 2018, es de 10,45 TCF en 2013. Se trata de reservas probadas porque existe cierta garantía de uso. Las probables y posibles hacen bajar las probabilidades de recuperación hasta el 10 por ciento. Las cifras manejadas en recursos no convencionales incorporan un fuerte factor especulativo para el mercado energético.
Han pasado menos de cuatro meses desde que el Ministerio de Hidrocarburos, en la previa al 15 de abril, en un acto organizado con los pesos pesados del petróleo y el gas en Bolivia, presentó el mismo convenio con Cancambia Energy Corp en el que iba a evaluar el potencial del área de Miraflores, en el Chaco chuquisaqueño que entra en Charagua pero que por una razón todavía no explicada, el Ministerio hizo constar en sus notas de prensa como “de Villa Montes”, tal vez haciendo creer que se iba a invertir en Tarija por aquello de las efemérides departamentales. En el acto de ayer repitieron el ceremonial, pero esta vez sí precisaron el lugar exacto: “Este bloque llamado Miraflores, está ubicado en el municipio de Macharetí, provincia Luis Calvo del departamento de Chuquisaca” dijo Morales, aunque lo cierto es que una parte está dentro de Santa Cruz, tal como publicamos en este medio ese día.
En aquella ocasión ni Yacimientos, ni el Ministerio, ni los personeros de Cancambria, ni el speeker anduvieron con eufemismos, Cancambria es una empresa canadiense especialista en fractura hidráulica (la técnica conocida como fracking y que tiene en guardia a amplios sectores sociales por su impacto ecológico) y su incursión en Bolivia fue catalogada como “histórica”. El ministro de Hidrocarburos, Luis Alberto Sánchez, hablaba entonces de un potencial de 100 trillones de pies cúbicos (TCF). En la jornada de ayer, en Sucre, los volúmenes estimados han crecido por cuatro y los plazos también se han acortado, pero nadie volvió a mencionar el uso de las nuevas técnicas de exploración.
Contradicciones
“Nuestro objetivo con este Convenio de Estudio, es confirmar el potencial a gran escala de la llanura de Chaco y preparar planes económicamente viables para el desarrollo de los recursos que, basados en nuestros estudios preliminares de reportes, registros y de análisis de laboratorio de núcleos, estimamos -in situ- alrededor de 400 TCF de gas natural solamente del área Miraflores, y que probablemente en toda la región del Chaco sean aún más. (...), esperamos realizar la perforación de un pozo exploratorio en los próximos meses, para comprobar el potencial de las formaciones Iquiri, Huamampampa, Icla y Santa Rosa, en los 350 m de espesor determinados por la empresa Texaco mediante la perforación de dos pozos en los años 90. De esta manera podremos confirmar la distribución del extenso sistema de gas en la región de Miraflores y áreas adyacentes del sur de la llanura de Chaco, tal como sucede en muchos de los principales campos productores de gas del país” señaló esta vez Cornelius menos entusiasta con su especialidad técnica que durante el acto en Tarija.
El presidente Evo Morales señaló que en dos meses se espera estar firmando el contrato definitivo y que el primer pozo exploratorio esté en perforación en el primer trimestre de 2019.
Plazos y riesgos
La técnica de la fractura hidráulica, conocida mundialmente como “fracking”, es una mutación de la perforación vertical tradicional. La empresa perfora verticalmente hasta la profundidad determinada. Desde ahí realiza una perforación horizontal atravesando diferentes arenas. El conducto perforado se llena de explosivos que al detonar liberan el gas y petróleo de la pizarra u esquisto contenido. Es una forma de alterar el proceso natural. Después de la fractura, llega la fase hidráulica, en la que se inyecta agua y un cóctel de químicos que hacen liberar el gas y petróleo y expulsarlo hacia el exterior.
Diferentes estudios han señalado que esta técnica altera los acuíferos y seca las quebradas, lo que en el caso del Chaco es especialmente delicado, puesto que constituye un acuífero vital para el funcionamiento ecológico del cono sur.
La técnica del fracking se ha perfeccionado en los últimos años, de hecho es el causante de la caída de los precios que afectó a Bolivia desde 2014 por la facilidad con la que llegó al mercado a precios competitivos. Al inicio de la crisis el Gobierno boliviano condenó duramente la técnica por su impacto en el medio ambiente. A su favor se argumenta la rapidez con la que se pone en servicio, no en vano, Cancambria pretende perforar ya en el primer trimestre de 2018.
Bolivia, ¿de 10,45 TCF certificados a 400?
El ministro Luis Alberto Sánchez comparó los recursos de Aquío - Incahuasi que está en el orden de los 3 TCF´s con los 400 que se estiman encontrar en el área ubicada entre Chuquisaca y Santa Cruz. “En Miraflores hablamos de recursos no de reservas” aseveró el Ministro, asumiendo la confusión que generan sus declaraciones pero sin explicar las diferencias.
La certificación vigente en Bolivia, mientras no se presenta la contratada este 2018, es de 10,45 TCF en 2013. Se trata de reservas probadas porque existe cierta garantía de uso. Las probables y posibles hacen bajar las probabilidades de recuperación hasta el 10 por ciento. Las cifras manejadas en recursos no convencionales incorporan un fuerte factor especulativo para el mercado energético.