“Coming Up Roses”, un vals de encuentros de Harry Styles
El videoclip de “Coming Up Roses”, dirigido por Bradley & Pablo, utiliza el baile para explorar con humor y sensibilidad las relaciones que atraviesan nuestras vidas.
En la vida, muchas personas aparecen, bailan una parte de nuestra historia, y siguen su camino. Otras permanecen más de lo esperado. Harry Styles encontró en esa imagen el argumento de “Coming Up Roses”, su nuevo videoclip, una pieza que convierte un vals en una pequeña reflexión sobre los vínculos humanos, sus coincidencias y sus despedidas.
En el video, dirigido por el dúo Bradley & Pablo, el cantante comparte sucesivos bailes con distintas personas. La coreografía funciona como una metáfora de los encuentros que nos modifican, pues algunos resultan incómodos, otros inesperadamente felices y no todos tienen que durar para dejar algo. El humor aparece en los contrastes y en las situaciones, mientras la música sostiene una sensibilidad que evita convertir la idea en un discurso solemne.
La colaboración recupera una sociedad creativa que ya había dado forma a dos momentos importantes de la videografía de Styles: “Watermelon Sugar” y “Late Night Talking”. Esta vez, el resultado acompaña una etapa artística vinculada a KISS ALL THE TIME. DISCO, OCCASIONALLY., su cuarto álbum de estudio.
El lanzamiento también tiene una edición especial en vinilo de siete pulgadas, pensada para coleccionistas y seguidores del formato físico.
Mientras amplía el universo audiovisual del disco, Styles prepara nuevos compromisos sobre los escenarios. Su residencia Together, Together en el Madison Square Garden contempla 30 noches y tendrá dos conciertos especiales de Harryween. En 2027, el proyecto continuará con una gira por 12 ciudades de Estados Unidos y Canadá, desde el 2 de abril en Phoenix. La programación incluye invitados como Tinashe, Kylie Minogue, CA7RIEL & Paco Amoroso, Caroline Polachek y LCD Soundsystem.
En “Coming Up Roses”, el vals no exige encontrar a la pareja perfecta ni promete que todos los encuentros tendrán un final feliz. Basta con aceptar que la vida también se construye con quienes nos acompañan durante una canción. A veces, aprender a bailar con alguien consiste precisamente en saber cuándo termina la música.








