En una autoventa
Reclamo por supuesta estafa terminó en pelea con heridos
Un grupo de personas habría pagado por la compra de vehículos de la autoventa Autosur, cuyos dueños niegan haber recibido el dinero y apuntan a un supuesto clan liderado por un ex policía.
Este martes se registró un enfrentamiento con heridos entre un grupo de personas que aseguran ser víctimas de estafa por parte de la autoventa Autosur y los propietarios del negocio, quienes manifiestan que existe un clan familiar que usó el nombre de su empresa para engañar a los afectados.
La Fiscalía abrió dos procesos paralelos, uno por el presunto delito de estafa por cerca de ocho millones de bolivianos y otro por lesiones graves y leves.
Episodio de violencia
Fue a media mañana cuando un grupo de denunciantes llegó hasta la autoventa Autosur, ubicada en la calle Colón y 15 de Agosto. Varios dijeron haber llegado desde Potosí. Cada uno señaló haber pagado un monto diferente de dinero para comprar vehículos nuevos que supuestamente iban a ser entregados por esta empresa. Uno señaló haber depositado 500 mil bolivianos. Algunos habrían hecho el depósito hace más de un año y aún no recibieron la movilidad.
Inicialmente los dueños del negocio se resguardaron en las oficinas al fondo del salón de exposición. Luego salieron y algunos de los manifestantes los agredieron físicamente. La esposa del propietario, que no estaba, llegó de la calle y le jalaron el cabello. Eso motivó la furia de sus hijos y marido. Este último incluso desenvainó un cuchillo y uno de los hijos tumbó de un puñetazo a uno de los protestantes que tuvo que ser llevado a emergencias.
En medio de esa pelea llegó un par de patrulleros y hasta uno de los policías resultó herido, recibió un golpe que le provocó un sangrado en la boca.
Durante el enfrentamiento los dueños expresaron nunca haber recibido ese dinero de las víctimas y culparon a un sujeto que sería ex policía de liderar un clan familiar que se dedicaría a estafar ofreciendo movilidades y usando el nombre de esta autoventa.
Posteriormente intervino el Grupo Delta que arrestó a varios de los protagonistas y los condujo a la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC). Ya pasado el mediodía también se presentó el Ministerio Público, la fiscal de materia Paola Gómez informó que se determinó el precintado del recinto y el secuestro de documentación.
La autoridad explicó que la Fiscalía abrió dos procesos separados. El primero por presunta estafa, para el que se secuestró documentación de las oficinas del negocio y ya se tomó la denuncia a las primeras víctimas que se apersonaron a la fuerza anticrimen, pero todavía no hay un número total porque podrían presentarse más ciudadanos.
Una segunda causa es por delito de lesiones graves y leves, pero la fiscal evitó decir cuántos involucrados existe. Para esclarecer esto, se procedió al secuestro de las grabaciones de las cámaras de seguridad.
En las siguientes horas se prevé tener identificadas a las personas implicadas en ambos hechos.





