Tarija, así éramos y así quedamos
La Historia de Tarija se cuenta en clave de batallas ganadas y territorios perdidos
El festejo del Bicentenario es un marco propicio para repasar las diferentes etapas de la historia, poniendo en valor la riqueza y las diferentes gestas que fueron forjando el vasto territorio que conforma la nación. Tarija, desde el sur, tomó la decisión de formar parte de Bolivia en determinadas circunstancias bélicas y políticas, y desde aquellas decisiones, el territorio ha ido cambiando.
La Historia de Tarija se cuenta en clave de batallas ganadas y territorios perdidos. Desde el principio, el privilegiado valle tarijeño resultó un enclave esencial para el trasiego de los invasores y la victoria patriótica supuso un vuelco en el tablero. Tarija fue una de esas ciudades donde se desarrollaba la guerra que en otras se había declarado.
El 15 de abril de 1817 los principales líderes de todos los rincones del departamento convergieron para alcanzar el objetivo común: expulsar al invasor y hacerse con las riendas del propio destino. Con esos mismos propósitos y a través de la participación popular, Tarija quedó sellada a sangre y fuego con Bolivia para siempre.
Tarija era un departamento enorme que con el paso de los años se fue replegando cada vez más hacia sus valles. La invasión del Litoral por parte de las huestes chilenas, donde la única victoria se la adjudicaron unas tropas tarijeñas, le cerró las rutas comerciales de acceso al Pacífico. La posterior guerra civil la acabó alejando no solo de los centros económicos, sino del poder, que se trasladó a La Paz.
En esas emergió en Bermejo la primera gota de petróleo boliviano. Le siguieron muchas más y años después se desató la Guerra del Chaco cuyo resultado redujo los dominios tarijeños, pese a salvar los pozos y los parajes que años después serían testigos de la perforación de los más grandes campos de gas del país.
“La Cuestión de Tarija”
Para hablar de este departamento es necesario remarcar “La Cuestión de Tarija”, un pulso estratégico, político y también militar que involucró a Bolivia y Argentina durante el resto del siglo XIX y no se cerró hasta el tratado Quirno Costa-Vaca Guzmán del 10 de mayo de 1889, ligeramente modificado en 1891 y puesto en vigencia el 10 de marzo de 1893, la línea limítrofe fue delineada de tal manera que la Argentina hacía una renuncia implícita a su reclamo sobre Tarija. Bolivia, en compensación, cedió un territorio que había perdido militarmente: la Puna de Atacama, territorio que se encontraba en poder de Argentina y Chile. Después aun hubo que modificar la línea de frontera para incluir a Yacuiba dentro de los límites nacionales.
Al día de hoy, el departamento de Tarija se extiende sobre una superficie de aproximadamente 37,623 km². Se divide en 6 provincias: Gran Chaco, Aniceto Arce, José María Avilés, Cercado, Eustaquio Méndez, Burdet O´Connor.
Cuenta con 11 municipios: Bermejo, Caraparí, El Puente, Entre Ríos, Padcaya, San Lorenzo, Tarija, Uriondo, Villamontes, Yacuiba, Yunchará


