El león y el mosquito
Un día, un mosquito que volaba cerca de un león, se acercó a él y le dijo con tono fanfarrón:
– Eh, león, tú que dices ser el rey de la selva… ¿A qué no eres capaz de atraparme? Te aseguro que yo puedo vencerte.
El león, que estaba descansando plácidamente bajo un árbol, le miró y agachó de nuevo la cabeza, sin interés ninguno por pelear. Pero el mosquito insistió:
– Venga, no seas cobarde, defiéndete si puedes.
Y diciendo esto, se lanzó contra el morro del león y empezó a picarle. El felino intentó atrapar al mosquito, pero no pudo hacer nada, y terminó arañándose en el morro con sus propias zarpas. Dolorido y aterrado por el mosquito, salió huyendo.
El mosquito, hinchado de orgullo, empezó a volar sin mirar por dónde iba, mientras gritaba:
– ¡Yo sí que soy el rey de la selva! ¡Acabo de derrotar al león! ¡Soy el animal más fuerte y temible del lugar!
Pero como no prestaba atención por donde iba, se tropezó con una tela de araña y terminó atrapado entre los hilos de seda. Entonces, se lamentó:
– ¡Qué triste final! Vencer al temible león y acabar devorado por una insignificante araña…
Moraleja: «Procura que la alegría por haber alcanzado un éxito no termine por arruinarte la vida»


