Los dos gorriones
Vivía un gorrión en una preciosa jaula, con un comedero que su dueña siempre tenía lleno. El pajarito tenía cuidados y alimento, pero no tenía libertad.
Un día un gorrión libre llegó hasta la jaula y vio el comedero. Estaba hambriento, y le dijo al otro gorrión:
– ¿Puedes acercarme el comedero, que tengo mucha hambre?
El gorrión enjaulado respondió:
– Si me abres la puerta de la jaula, podrás comer de mi comedero.
– Si me acercas el comedero te abriré la puerta de la jaula- respondió con desconfianza el otro gorrión.
– ¿Y quién me asegura a mí que me abrirás la jaula y no te irás volando en cuanto te de comida? - dijo el gorrión enjaulado.
Y así, ninguno quería ceder. Y en esto que llegó la dueña de la casa y al verla, el gorrión libre se fue volando, tan hambriento y cansado como había llegado, y el otro gorrión continuó prisionero en su preciosa jaula dorada.
Moraleja: «La desconfianza a veces nos priva de grandes beneficios».


