La botella del mar
Navegaban en una pequeña barca tres pescadores cuando, al izar las redes, descubrieron una botella de cristal. Dentro, había enrollado un trozo de papel. Al sacarlo, leyeron lo siguiente, escrito con letras negras y trazo tembloroso:
– «¡Socorro! Estoy aquí. El océano me arrojó a una isla desierta. Estoy en la orilla y espero ayuda urgente. ¡Dense prisa! ¡Estoy aquí!».
– Vaya, seguramente sea demasiado tarde– dijo uno de los pescadores.
– Sí, qué lástima. Si lo hubiéramos encontrado antes… Además, no ha indicado el lugar. ¡Con lo grande que es el océano! Debe de estar muy lejos. – añadió el segundo pescador.
– Ni demasiado tarde, ni demasiado lejos- dijo entonces el tercer pescador- La isla ‘aquí’ está en todos los lados.
Entonces el ambiente se volvió incómodo y reinó de pronto el silencio. Las grandes verdades suelen generar este problema, que se vuelven muy pesadas.


