Putin y Zelensky se reúnen bajo formato de Normandía

Los presidentes de Rusia, Vladimir Putin, y Ucrania, Volodymyr Zelensky, se reunieron este lunes aquí por primera vez para abordar la solución del conflicto en el este ucraniano, encuentro celebrado bajo el formato de Normandía, que incluye además a Francia y Alemania.

Convocado por el mandatario anfitrión, Emmanuel Macron, y con la presencia también de la canciller alemana, Angela Merkel, el foro reactivó la iniciativa creada en 2014 para tratar de poner fin a la crisis, contacto que desde octubre de 2016 no sesionaba a nivel de jefes de Estado y de Gobierno.

Inédito diálogo

Después de la reunión de los cuatro líderes en el Palacio del Elíseo, se produjo el inédito diálogo cara a cara Putin-Zelensky, quienes en los últimos meses habían conversado por teléfono al menos tres veces.

Aún no se conocen detalles de las negociaciones para avanzar hacia la plena materialización de los acuerdos de Minsk, firmados en 2015 para detener el conflicto.

Algunos voceros han mencionado la discusión de una declaración final del encuentro, precisando que el ambiente para abordarla fue constructivo.

Según analistas, no debe esperarse mucho de la cumbre, pero el regreso del mecanismo de Normandía y las pláticas Putin-Zelensky resultan alentadores, de cara al cumplimiento de lo pactado en Minsk, que incluye el cese inmediato de las hostilidades, la retirada de las armas pesadas, el control de Ucrania sobre las fronteras y la autonomía de las regiones rebeldes.

En 2014, un golpe de Estado apoyado por occidente derrocó al presidente Víktor Yanukóvich y llevó al poder a autoridades marcadas por una clara postura anti-rusa y agresiva hacia el Donbass, donde insurgentes declararon la independencia de Donetsk y Luhansk.

Al conflicto ucraniano se atribuyen más de 12 mil muertos y el retorno de las tensiones de la guerra fría, con Moscú denunciando el interés de occidente y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) de cercar política y militarmente a Rusia, mientras estos atribuyen al Kremlin el surgimiento de la crisis, con el alegado objetivo de mantener la influencia en su vecino.