Opositores amplían huelga de hambre en Nicaragua

Un grupo de opositores se sumó el lunes en la capital de Nicaragua a una huelga de hambre que comenzaron la semana pasada nueve madres de “presos políticos” dentro de una iglesia, al tiempo que 13 jóvenes críticos del presidente Daniel Ortega fueron acusados de “terrorismo”.

En una transmisión de medios locales a través de redes sociales se observó a algunos manifestantes, sobre todo mujeres, acostados en colchonetas en el piso dentro de la catedral de Managua, que había sido acordonada por miembros de la Policía que no dejaban ingresar a nadie.

Más tarde, la agrupación opositora Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) informó en un comunicado el inicio de una serie de protestas para exigir la liberación de más de 150 presos, como huelgas de hambre y ayunos en todo el país, además de “plantones, pintas y marchas”.

“Esta es una medida extrema de protesta en solidaridad con las madres que están en huelga de hambre, también pedimos que se liberen a todos los presos políticos”, dijo el doctor José Luis Borge, de la Unidad Médica Nicaragüense, un grupo de médicos que atiende a heridos durante protestas en el país.

Borge dijo a Reuters que los manifestantes dentro de catedral habían sido desalojados el lunes en la tarde por integrantes del partido de Ortega y que se habían trasladado a otro lugar más seguro.

Las madres que exigen la liberación de sus hijos iniciaron el jueves su huelga de hambre en Masaya, una ciudad cercana a Managua, y están encerradas en una iglesia junto a un sacerdote. La Policía impide la salida o entrada al templo y han cortado el suministro de agua y energía eléctrica, según un comunicado de la Arquidiócesis de Managua.

De acuerdo con la oposición y familiares, los 13 jóvenes opositores fueron arrestados la semana pasada después de que entregaron ayuda humanitaria al grupo de madres en Masaya.

Un funcionario de la Policía dijo el lunes que ellos “tenían planificados actos terroristas en Managua, Masaya y Chinandega”, mientras que medios locales mencionaron que también se les acusaba de posesión ilegal de armas de fuego.

La oposición y grupos de derechos humanos alegan que Ortega está “recrudeciendo la represión contra la oposición”, que pide reformas electorales y elecciones adelantadas.

Ni el Gobierno ni la Policía contestaron a Reuters a una solicitud de información.