La Federación Interreligiosa e Internacional para La Paz Mundial solicita al Gobierno Sur Coreano Justicia y Libertad
Expresemos nuestra interrogante a Dios. “¿Dios, cuál es para ti la cosa más preciosa?” Su respuesta no será diferente de la respuesta suya y la mía. Dios responderá, “El amor, la vida y mi ideal son las cosas más preciosas para mí”. ¿Necesita Dios dinero? Él creó todas las cosas. Todo le pertenece a Él de todos modos. Él no necesita dinero. ¿Necesita Dios poder? Él ya es la fuente de todo el poder. ¿Qué ocurre con el conocimiento? Dios es omnisciente y la fuente de todo conocimiento. Sí, Dios es todas estas cosas. Él no puede tener amor, vida y Su ideal todo para sí. Él necesita compartir, el dar y el recibir con alguien en relación recíproca. Aunque todopoderoso, Dios, no puede sedimentar el valor del amor, la vida y Su ideal cuando Él está solo. Eso es porque Dios creó Su objeto: la humanidad.
Ahora yo preguntaré, “¿por qué los hombres actúan como lo hacen?” La respuesta es simple: porque Dios actúa de esa manera. Todos los rasgos humanos se originan en Dios. ¿Por qué somos de la manera que somos? Porque Dios es de la manera que Él es.
Nosotros somos espejos que reflejan las características de Dios. Dios es tal cual es usted y yo. Dios es el origen. Por lo tanto, nuestro amor, viene del amor de Dios. Nuestra vida, viene de la vida de Dios y nuestros ideales vienen de los ideales de Dios. Nosotros sentimos que esas son las cosas más preciosas porque Dios sintió primero que esas cosas eran las más preciosas. Dios es el sujeto del amor, el sujeto de la vida y el sujeto de los ideales. Nosotros somos los objetos del amor, los objetos de la vida y de los ideales. Por lo tanto, si Dios es absoluto, nosotros tenemos que ser absolutos. Si Dios es incambiable, nosotros tenemos que ser incambiables. Si Dios es único, nosotros tenemos que ser únicos. Si Dios es eterno, nosotros tenemos que ser eternos. Nuestra vida eterna no es tan solo una fantasía. De otra manera, nosotros no reflejaríamos la naturaleza de nuestro Dios eterno.
Si existe un Dios de amor, vida e ideales, y Dios no manifiesta todas esas cualidades en el hombre, su objeto, entonces Dios ha truncado su propio propósito de crear. Dios, proyectó su valor íntegro de sí mismo en su objeto o, Dios no creó nada en absoluto. Dios es el sujeto para el hombre y nosotros somos los objetos para Dios. Un objeto es el reflejo íntegro del sujeto. De manera que el hombre es la forma visible de Dios, y Dios es la forma invisible del hombre. Sujeto y objeto, son uno en esencia. Dios y el hombre son uno. El hombre es Dios encarnado. De otra manera, no estaríamos en condiciones de reflejar la imagen total de Dios. Dios no podría lograr Su alegría, el propósito de Su creación. Cuando nosotros como objetos no somos como Su imagen, Dios no puede lograr su alegría, el propósito de Su creación. Cuando nosotros como objetos no somos perfectos como Dios mismo es perfecto, nosotros no podemos reflejar Su amor íntegro, la vida y el ideal de Dios. De modo que el hombre, el objeto de Dios es tan importante en valor como Dios mismo.
Por todo ello se reclama justicia para la Dra. Hak Ja Han Moon, quien se encuentra detenida con sus 83 años de edad y solo su fortaleza espiritual la mantiene en vida. La justicia surcoreana no encontró prueba alguna para detenerla “No merece la acusación” y debe ser liberada por que no presentaron cargos y pruebas. El mundo religioso espera ansioso su liberación en el marco de los Derechos Humanos. Su representante en Bolivia el Reverendo Ing. Juan Félix Proaño-Polastri Miranda, está ansioso de la libertad de la Madre y mantiene su fe y esperanza junto a todo el mundo religioso y los Embajadores para La Paz Mundial.





