Acabar con los cheques en blanco , una urgencia presidencial
Según datos recopilados de fuentes oficiales como el Presupuesto General de la Nación y notas periodísticas, la UPRE manejó la adjudicación a dedazo de un aproximado de bs 24.000 millones de bolivianos desde su creación
“Por donde se pinche saldrá pus”, así de infectado nos dejan la cosa pública, un Estado que pide a gritos una intervención de raíz; la agenda es enorme y urgente , requiriendo procedimientos quirúrgicos.
De los peores males que han pasado a lo largo de la hegemonía masista, están la corrupción y el manoseo de la institucionalidad y ello se grafica de manera perfecta en la creación de la Unidad de Proyectos Especiales (UPRE)- entidad dependiente del Ministerio de la Presidencia - que fue la encargada de ejecutar obras del programa “Bolivia Cambia, Evo Cumple”, ¿ahora si les suena familiar?. Y es que la memoria muchas veces nos juega en contra, por eso es necesario puntualizar algunos aspectos.
La UPRE fue creada respondiendo a un manejo discrecional y abusivo de los bienes de todos los bolivianos, el instrumento legal: el Decreto Supremo 29091 del año 2007, han transcurrido 18 años desde entonces. Lo terrible y angustiante del asunto, es que a partir de ello la UPRE se convertiría en la caja de regalos de Evo Morales y posteriormente del Luis Arce Catacora.
Mediante este mecanismo se permitió la adjudicación directa de obras a un puñado de empresas, yendo en contra de los principios y normas de contrataciones estipuladas en el Decreto Supremo N°0181. Vale decir, con ello se rompió toda transparencia, igualdad de oportunidades y sistemas de control a todos los actos públicos.
Según datos recopilados de fuentes oficiales como el Presupuesto General de la Nación y notas periodísticas, la UPRE manejó la adjudicación a dedazo de un aproximado de bs 24.000 millones de bolivianos desde su creación.
En relación a las obras, son múltiples las denuncias que han surgido respecto a la graves deficiencias en cuanto a la falta de conclusión, mala calidad o que al poco tiempo de ser entregadas eran visibles rajaduras y fallas de tipo técnico. Casualmente muchas de ellas fueron anunciadas en épocas electorales, con tintes prebendalistas y una carga político partidaria propio de toda la descomposición y desplome de un torbellino de corrupción.
La lista de obras es larga y dolorosa, sólo en lo local (Tarija) se pueden citar alguna de ellas: Estadio Municipal “El Tonel” ubicado en el municipio de El Valle con una inversión de 33,9 millones de bolivianos para una población con una capacidad de 13.000 espectadores. Hoy no funciona ni como depósito y es el monumento al despilfarro.
Sobran los malos ejemplos de obras a nivel nacional, entre ellas está el aeropuerto internacional de Chimoré -ubicado en el trópico de Cochabamba- e inaugurado el año 2015, con un costo de 34,5 millones pero de dólares! Para nadie es un misterio que funciona a pérdida y ha tenido extensos periodos de tiempo cerrado, obra además sobre la que recae un manto de serios cuestionamientos que se expanden a terrenos mucho mas oscuros.
La falta de planificación, estudios técnicos que permitan priorizar obras de acuerdo a necesidades reales ha sido el condimento para una gastadera de recursos económicos que nada de desarrollo han dejado.
La ideología política no está vinculada directamente con la corrupción o dicho de otra forma, la corrupción encuentra arena fértil entre otros elementos cuando no hay una institucionalidad fuerte, en el caso en análisis, es necesario que todos los actos del gobierno estén enmarcados en el principio de legalidad y ello pasa por romper esta práctica de la adjudicación directa de millones de bolivianos a través de un Programa que sirve de billetera presidencial.
El indignarnos nuevamente recordando el abuso estatal , debe servir para cambiar malas prácticas y el manejo de la cosa pública, es urgente que la nueva gestión de gobierno a la cabeza de Rodrigo Paz abrogue el Decreto Supremo de creación de la UPRE y con ello ordenar cuanta auditoría corresponda.
Ya lo decía el escritor Carlos Fuentes: “ el poder sin limites es una invitación permanente a la corrupción” , es por ello, que es necesario limitar el poder detrás de cualquier gestión gubernamental.


