Las fake news, una amenaza permanente a la seguridad ciudadana

Vivimos en plena era de la información, en la que gran parte de nuestras actividades están influenciadas por las denominadas tecnologías de la información y comunicación TIC’s. Todos los días, recibimos una gran cantidad de datos que llegan directamente a nuestros equipos de computación o teléfonos móviles, a través de plataformas digitales y principalmente las redes sociales, una tendencia creciente de comunicación que puede o no ser significativa a nuestros intereses y necesidades. Sin embargo, dentro de toda la información que recibimos, están las llamadas “fake news” o noticias falsas, gestadas y promovidas por una serie de intereses y que en el último tiempo, en mayor o menor grado, se dirigen a cuestionar, poner en duda y afectar las acciones contra la inseguridad ciudadana ejercida por las instituciones llamadas por ley para garantizarla, aprovechándose de situaciones, contextos o realidades particulares que hacen exponencialmente vulnerables a la población, tal es el caso y lo citamos como ejemplo, de las publicaciones fraudulentas sobre supuestas represiones a comunidades campesinas en el Departamento de Potosí en mayo del año pasado, mostrando imágenes y videos del exterior concretamente de la Localidad de Pumamarca en Perú, que tenían como propósito, desinformar, engañar, inducir a error, manipular criterios, desprestigiar instituciones, entidades o personas, promoviendo inclusive reacciones que pueden llegar hasta la comisión de delitos como acto lesivo final.

El esquema básico de la comunicación, planteado por Aristóteles (Emisor-Mensaje-Receptor) identifica claramente el proceso, el cual se complejiza con la incorporación de otros elementos (Canal-Codificador-Decodificador), que dan como resultado el poder comprender de mejor manera lo que busca la comunicación, es precisamente este último tópico, el objetivo de entender donde apuntan las noticias falsas. Aristóteles identificó además 3 aspectos clave para que un mensaje funcione y genere persuasión; el primero es la credibilidad (Ethos), el segundo la emoción (Phatos) y el tercero la lógica (Logos) en relación al mensaje que se transmite. Las “noticias falsas” manipulan precisamente estos tres elementos, se disfrazan de fuentes confiables (como supuestos "medios oficiales", nos golpean con emociones fuertes (miedo, indignación, esperanza) y presentan "datos" que parecen lógicos, pero son inventados, amplificados por un proceso de “viralización”o reproducción masiva y exponencial.

Desde el enfoque e interés policial, el asunto de las fake news toma relevancia cuando esta actividad atenta contra la seguridad ciudadana entendida de manera general, como un derecho y un bien común, que permite el desarrollo de las actividades cotidianas de la sociedad en el marco de la solidaridad y del respeto mutuo y la propia vida e integridad de las personas en su manifestación más extrema o cuando genera una infodemia o posverdad difícil de contrarrestar por su expansión fraudulenta.

Una falsa alerta de “secuestros masivos de niños" como los generados el año 2018 en La Paz, en base a publicaciones en redes sociales, que tuvieron que ser desmentidas por el propio Comandante General de la Policía Boliviana es un ejemplo de los muchos existentes de como estas pueden tener efectos muy negativos para los sistemas de seguridad, entendiendo que una población alarmada es más vulnerable a la desinformación y por ende al delito o la inseguridad, es muy importante asumir acciones para frenar esta creciente tendencia.

La Policía Boliviana consciente de la realidad de esta tendencia en la comunicación, desde la gestión 2016 inicia la creación de cuentas institucionales en redes sociales como Facebook, Twitter ,  Instagram  Treaths, X y Tik Tok, así como los medios de, Radio y Televisión. Estas acciones han permitido identificar noticias falsas en materia de seguridad vinculada a la propia institución o alguno de sus miembros y a difundir mensajes concientización, importancia y reconocimiento de la problemática en materia de prevención de la desinformación. También se han implementado protocolos que promueven la Transparencia Proactiva como la mejor vacuna contra la desinformación, y posverdad, publicando frecuentemente datos claros que usan el lenguaje ciudadano, sin tecnicismos del trabajo y actividades policiales, estas acciones han permitido una Presencia Digital con calidez que muchas veces posibilita responder y no solo informar, se generan alertas preventivas, aclaraciones públicas, comunicados, información sobre modalidades delictivas y otras acciones que nos acercan asertivamente a la población.

La mejor arma contra las fake news no es la tecnología, sino la confianza ganada día a día. Cuando una comunidad cree en su Policía, las mentiras pierden poder.

"La seguridad se construye con hechos, pero se defiende con confianza".

 

*Ex Director de la FELCC. Tarija


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