La responsabilidad de la policía boliviana en la atención de hechos vinculados a la violencia digital de género

La violencia digital de género entendida como; aquellas publicaciones o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra su dignidad, como así también la utilización de mujeres adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o que construya patrones socioculturales generadores de violencia, se ha convertido en el último tiempo en un problema emergente en nuestro país con la irrupción de las Redes Sociales que permiten al agresor actuar impunemente cuando se suscita un hecho con estas características siendo necesaria la actuación de la Policía Boliviana como organismo preventivo, de protección e investigación. 

La violencia mediática se ejerce por cualquier persona física o moral que utilice un medio de comunicación para producir y difundir contenidos que  vulneran la autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad de las mujeres y niñas, impidiendo su desarrollo y que atentan contra la igualdad, por lo que resulta imperativo "concientizar sobre la importancia que tienen las imágenes y discursos, así como los usos de lenguaje y expresiones presentes en los medios de comunicación, ya que es a través de estos que se reproducen estereotipos de género, cuyas repercusiones perpetúan las inequidades de género en nuestra sociedad.

Estamos viviendo ya en la era digital y la tecnologización, es innegable la capacidad que esta tiene para mejorar la vida social en diferentes ámbitos, sin embargo también esta siendo utilizada por la criminalidad, activismo radical o con fines de violencia mediática. Cada vez es más fácil emplear archivos de vídeo, imagen o voz manipulados mediante un software de inteligencia artificial, de modo que parezcan originales, auténticos y reales, como los denominados Deep Fakes "imágenes y videos falsos), o simplemente las Fake News o “noticias falsas” que pueden ser utilizados para direccionar o respaldar una comunicación inexistente. Este tipo de contenidos fraudulentos buscan propagar noticias falsas, desacreditar la imagen de una persona, generar desinformación, llevar a cabo una venganza, influir en la opinión pública y en el peor de sus manifestaciones, el delito.

¿Qué acciones está asumiendo la institución policial frente a esta problemática?

La FELCV trabaja en el diseño de medidas preventivas y de detección temprana de los casos de violencia digital de género, las medidas se dirigen a minimizar las consecuencias de los casos, así como a reducir las secuelas que conllevan los actos violentos sobre las víctimas, otro componente importante es el de la especialización de los servidores policiales, componente en el cual se está trabajando desde las Unidades Académicas de pre y postgrado, ya que el Policía con una visión y perspectiva de género, debe estar en condiciones de identificar las causas que provocan la violencia digital o mediática contra la mujer, para así poder determinar cuáles son los factores de vulnerabilidad que puedan incidir sobre la seguridad y la calidad de vida de las víctimas. Una vez identificado un hecho de violencia digital o mediática, los servicios policiales deben estar en condiciones de realizar una intervención inmediata para minimizar el daño a la mujer y, en su caso, a los niños o personas que de ella dependan, previniendo de este modo la ampliación o la continuación de la conducta del agresor.

Es fundamental dejar de lado prácticas que no permiten una atención adecuada, como la trivialización de la violencia en línea contra las mujeres y la Policía Boliviana así lo ha entendido, difundiendo instructivas incluso escritas para promover las denuncias efectivas y evitar también lo que se denomina “re victimización”. A menudo, se culpa más a las víctimas, lo que ha llevado a una cultura de silencio. Aún existe un vacío jurídico en nuestra legislación, que imposibilita adecuar ciertas conductas como los ataques mediáticos a grupos organizados de carácter feminista, sextorsión, cyberbullying, ciberacoso, ciber-hostigamiento, ciber-acecho, vigilancia ilícita de una persona, robo digital de identidad, el acceso, uso, control, manipulación, intercambio o publicación no autorizada de información privada y la creación, difusión, distribución o intercambio digital de fotografías, videos o audios de naturaleza sexual o íntima sin consentimiento, entre los principales.

Entendiendo, visibilizando y conociendo la problemática en su real dimensión ya se están dando importantes pasos y la Policía Boliviana es consciente de ello, convirtiéndose en una de las principales promotoras de los derechos de la mujer y poblaciones vulnerables.

 

Tcnl.DEAP.F.Eduardo Huallpara Ramírez

Ex Director de la FELCC. Tarija


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