Tu zapato de cristal

El local estaba lleno de gente, los vasos se acumulaban en las repisas y en las barras, el suelo comenzaba a estar pegajoso y sonaba ‘Clavado en un bar’ de Maná. La gente gritaba y saltaba eufórica, él trataba de abrirse paso entre ellos, pero en cuanto se encontraba con algún...

REFLEXIÓN
REFLEXIÓN
El local estaba lleno de gente, los vasos se acumulaban en las repisas y en las barras, el suelo comenzaba a estar pegajoso y sonaba ‘Clavado en un bar’ de Maná.

La gente gritaba y saltaba eufórica, él trataba de abrirse paso entre ellos, pero en cuanto se encontraba con algún conocido, era imposible no contagiarse y terminaba cantando con él alguna estrofa a pleno pulmón.

La vista comenzaba a nublársele y sentía el cuerpo más ligero que nunca, si hubiese cerrado los ojos, habría jurado que podía volar.

La tensión y los nervios acumulados durante el último mes quedaban liberados de golpe con la inestimable ayuda del alcohol.

Sus pasos irregulares y errantes le condujeron al baño para refrescarse la cara. Nada más salir, una voz conocida le dijo que alguien quería verle.

No se conocían en persona, apenas habrían hablado un par de veces, pero sabía por las fotos que ella no pasaba indiferente al resto. Le recibió con una sonrisa nerviosa y sin apartar sus ojos de los de ella, le preguntó qué tal iba la noche.

Un par de comentarios forzados y ambiguos susurrados en sus oídos sirvieron para romper el hielo y comenzar el sutil juego del lenguaje no verbal, los gestos, las miradas, las insinuaciones…

El contacto, el primer sabor, el silencio y el vacío.

Y entre beso y beso alguna que otra foto velada, para que no hubiese constancia de ese desliz, esa excepción a la norma.

Pero a toda Cenicienta le llega su media noche, en la que su carruaje se convierte en taxi y tiene que huir antes de que el hechizo termine.

Y ahí se quedó él, de pie sobre la acera, saboreando la impronta de sus labios, con la inocente ilusión de volver a verla, mirando a aquel taxi, que, sin saberlo, le estaba alejando de ella para siempre.

Hoy mi canción es: ‘Y tú te vas’ Chayanne

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