De verdad morir yo quiero
Safo De verdad que morir yo quiero pues aquella llorando se fue de mí. Y al marchar me decía: Ay, Safo, qué terrible dolor el nuestro que sin yo desearlo me voy de ti. Pero yo contestaba entonces: No me olvides y vete alegre sabes bien el amor que por ti sentí, Y, si no,...
Safo
De verdad que morir yo quiero
pues aquella llorando se fue de mí.
Y al marchar me decía: Ay, Safo,
qué terrible dolor el nuestro
que sin yo desearlo me voy de ti.
Pero yo contestaba entonces:
No me olvides y vete alegre
sabes bien el amor que por ti sentí,
Y, si no, recordarte quiero,
por si acaso a olvidarlo llegas,
cuánto hermoso a las dos nos pasó y feliz:
Las coronas de rosas tantas
y violetas también que tú
junto a mí te ponías después allí,
Las guirnaldas que tú trenzabas
y que en torno a tu tierno cuello
enredabas haciendo con flores mil,
Perfumado tu cuerpo luego
con aceite de nardo todo
y con leche y aceite del de jazmín.
Recostada en el blando lecho,
delicada muchacha en flor,
al deseo dejabas tú ya salir.
Y ni fiesta jamás ni danza,
ni tampoco un sagrado bosque
al que tú no quisieras conmigo ir.
De verdad que morir yo quiero
pues aquella llorando se fue de mí.
Y al marchar me decía: Ay, Safo,
qué terrible dolor el nuestro
que sin yo desearlo me voy de ti.
Pero yo contestaba entonces:
No me olvides y vete alegre
sabes bien el amor que por ti sentí,
Y, si no, recordarte quiero,
por si acaso a olvidarlo llegas,
cuánto hermoso a las dos nos pasó y feliz:
Las coronas de rosas tantas
y violetas también que tú
junto a mí te ponías después allí,
Las guirnaldas que tú trenzabas
y que en torno a tu tierno cuello
enredabas haciendo con flores mil,
Perfumado tu cuerpo luego
con aceite de nardo todo
y con leche y aceite del de jazmín.
Recostada en el blando lecho,
delicada muchacha en flor,
al deseo dejabas tú ya salir.
Y ni fiesta jamás ni danza,
ni tampoco un sagrado bosque
al que tú no quisieras conmigo ir.


