La patria de hoy

(Especial para el País) Hoy, la patria para la juventud actual moderna, es un gran pedazo de tierra lleno de riquezas efímeras y fungibles convertibles en riqueza para unos cuantos y trabajo para muchos el trabajo que convierte en pobres a muchos y ricos a unos cuantos la patria es...

(Especial para el País)

Hoy, la patria para la juventud
actual moderna, es un
gran pedazo de tierra
lleno de riquezas efímeras y fungibles
convertibles en riqueza para unos cuantos
y trabajo para muchos
el trabajo que convierte en pobres a muchos
y ricos a unos cuantos
la patria es riqueza ocultada en montañas
elevadas del occidente, en selvas tupidas
de la sierra oriental, pozos profundos del Gran Chaco
es riqueza, en siembras de pampas
sin límite en las tierras de Manso
la patria es un Palacio Quemado
lleno de arcas, de poder y dominio,
ocupado en casi doscientos años
por valientes capitanes, leguleyos eruditos
hasta falsos campesinos de poncho y ojota,
la patria de hoy es una mina de oro
mayor que las del Rey Salomón
es un montón de gente que grita
cada vez un estribillo diferente
y blande una bandera de otro color
A su turno cada uno

La patria es un arma que se adueña
del más intrépido y de a buenas o de a malas
impone la ley del más fuerte,
no importa si hay que andar
con el testamento bajo el brazo
o con el color de la bandera de turno
la patria de hoy es muy fácil entenderla,
para ser patriota,
solo hay que seguir a un cabecilla
gritar su nombre muy fuerte,
pintar en las paredes su sigla
y apoyar cual fuera su consigna
así puede entrar al palacio, luego,
convertirse en padre de la patria

La patria de hoy no requiere
Universidades, ni escuelas, ni colegios ,
para qué… Si los profesionales,
solo ocupan cargos muy bajos
para ser ejecutivo del Estado
solo se requiere tener
el color actual, el de turno.

Ésta es la patria del siglo XXI,
del siglo XX del siglo XIX y más atrás
la verdadera patria, la patria de los héroes,
la que persiguió la que combatió,
la que venció en mil batallas
esa que blandió su espada en Iruya,
Monte Negro, En Ayacucho, en Junín
en La Tablada,
esa patria que derramó sangre, que inmoló héroes
y heroínas con la Espada ensangrentada,
la patria de Juana Azurduy de Padilla,
La de Bolívar. Sucre San Martin,
y otros miles que solo figuran en placas de bronce
esa patria nos espera. Esa es la verdadera patria.

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