¿Estamos en condiciones de utilizar la técnica del fracking en la explotación de hidrocarburos no convencionales?
Contaminación atmosférica: En Estados Unidos, la explotación de gas de Yacimientos No Convencionales libera grandes cantidades de componentes orgánicos volátiles que pueden producir ozono al mezclarse con los óxidos de nitrógeno producidos por los motores diésel que se utilizan en la...
Contaminación atmosférica: En Estados Unidos, la explotación de gas de Yacimientos No Convencionales libera grandes cantidades de componentes orgánicos volátiles que pueden producir ozono al mezclarse con los óxidos de nitrógeno producidos por los motores diésel que se utilizan en la inyección, presurización, bombeo y transporte.
También, durante el proceso de extracción se producen inevitablemente fugas de gas natural, que es 20 veces más potente que el dióxido de carbono como gas de efecto invernadero. La industria gasística habla del gas de pizarra como un combustible limpio. El informe de la universidad de Cornell sobre este particular contradice esta afirmación indicando que el gas produce un impacto superior al del petróleo o del carbón en términos de gases de efecto invernadero. El caso mejor estudiado sobre el impacto del gas de pizarra en la calidad del aire es el de Fort Worth, una ciudad de 750.000 habitantes perteneciente a la región metropolitana de Dallas. Según un estudio de la Southern Methodist University de 2008, la extracción de gas de pizarra generaba más esmog que todos los coches, camiones y aviones de la región de Dallas-Fort Worth. Las emisiones de altos niveles de ozono, BTEX (son bencenos, normalmente en forma de toluenos, etilbenceno y xileno) y sulfuros, estos resultan altamente peligrosos para la salud humana (G. Ramos, 2012) y Asamblea contra la Fractura Hidráulica, 2011).
Por otro lado, la exposición a partículas de sulfuro de hidrógeno e hidrocarburos volátiles puede provocar problemas de salud, como asma, dolores de cabeza, presión arterial alta, anemia, ataques al corazón y cáncer y puede tener un efecto perjudicial sobre los sistemas inmunológico y reproductivo, así como en el desarrollo embrionario.
Productos Químicos: Debido a la campaña que las empresas han llevado hasta ahora sobre la excelente técnica, los informes del Parlamento Europeo y el Centro Tyndall hablan de 260 sustancias químicas utilizadas. Una asociación norteamericana llamada Diálogos sobre la Disrupción Endocrina, que estudia los efectos de las sustancias químicas sobre la salud, estudiando los diversos informes emitidos de accidentes, vertidos, y otros han identificado más de 360 sustancias químicas con efectos dañinos sobre la salud. Entre ellas hay sustancias que producen cáncer, tóxicas para la piel, ojos, sistema digestivo, respiratorio, nervioso, etc. Se han observado casos de migrañas continuadas, náuseas, alergias, problemas en el sistema respiratorio en personas que viven en zonas cercanas a explotaciones de gas natural.
Contaminación Aguas Subterráneas: La industria se empeña en decir que el origen de este gas es natural. Pero un estudio de la Duke University de Durham (Carolina del Norte) publicado en mayo de 2011, ha demostrado que las contaminaciones de metano en viviendas cercanas a pozos de los estados de Nueva York y Pensilvania tienen su origen en las explotaciones de gas de pizarra y es de origen termogénico y a medida que se aleja las concentraciones de metano son menores y es de origen biogénico. El caso más grave reportado fue el de la explosión de una casa por contaminación de metano de sus cañerías y sótano en el estado de Ohio en 2008, como se recoge en el Informe del Parlamento Europeo publicado en junio de 2011.
Gases efectos Invernadero: El gas natural está formado en un 97% por metano (CH4), 23 veces más potente que el CO2 como gas de efecto invernadero. Su ciclo de vida completo engloba las emisiones desde que se inicia su extracción hasta su combustión final para producir energía. Un estudio realizado por un equipo de la Cornell University de Ithaca, Nueva York, ha calculado que entre un 3,6 y un 7,9% del gas que se obtiene en un pozo de gas de lutita escapa al ambiente a lo largo del proceso. Una parte escapa cuando emerge el fluido de retorno y durante la extracción del equipo utilizado para la fractura (1,9%) (Osborn, S.G., Vengosh, A., Warner, N.R., Jackson, R.B., 2011).
Sismicidad: El ejército y servicio geológico de los Estados Unidos, tras más de 50 años de investigación han confirmado a nivel federal que la inyección de fluido de Fracking introduce inestabilidad a niveles subterráneos y es un factor que induce una mayor actividad sísmica (Asamblea contra la Fractura Hidráulica, 2008; Zoback y Steven, 2012).
En mayo de 2011, en la ciudad de Blackpool en el noroeste de Inglaterra, se produjeron dos pequeños terremotos que asustaron a la población de la ciudad. Cuadrilla Resources, la empresa encargada de los trabajos se vio obligada a parar la explotación hasta que se demostrara que los temblores habían tenido que ver con su actividad. A mediados de octubre han salido los resultados de la investigación que ha llevado a cabo el Servicio Geológico Británico admitiendo que el epicentro de ambos terremotos se encuentra en las cercanías del lugar de perforación de la empresa. Estos pequeños terremotos no son muy graves, pero ponen en peligro la correcta cementación del pozo pudiendo conducir a graves contaminaciones (Raleigh, Healy y Bredehoeft, 1976).
Residuos: Como se mencionó anteriormente, alrededor de un 15% a 70% de agua es recuperada del volumen inyectado para el fracturamiento hidráulico. Por lo tanto, una plataforma de explotación estándar de 6 pozos generaría entre 13.500 y 72.000 toneladas de agua residual que es almacenada en piscinas en el mismo lugar, conllevando a la evaporación de los residuos que ocasionaran contaminación atmosférica. Sin embargo, en Estados Unidos la mayoría de los industriales que explotan gas de lutitas se deshace de estos residuos inyectándolos en el subsuelo, constituyendo otra fuente potencial de contaminación de aguas subterráneas (Asamblea contra la Fractura Hidráulica, 2008).
Por los antecedentes anotados, aplicar la técnica de fracking, en Bolivia, por cada proceso operativo de perforación se requiere un aproximado de 5 a 12 millones de galones de agua, y considerando el fenómeno de cambio climático ocasionando en épocas secas en regiones tales como la selva tucumano boliviano y la zona del chaco aumentaría el déficit de agua.
Por otro lado, la legislación Ambiental Boliviana no toma en cuenta de manera específica la explotación de yacimientos de hidrocarburos no convencionales mediante la técnica del fracking, por lo que presenta vacíos jurídicos y técnicos, ya que no se cuenta con la suficiente información sobre temas como hidrogeología (aguas subterráneas), neotectónica, tectónica activa y ecosistemas a nivel local.
Tampoco, la Autoridad Ambiental Competente ha trabajado en generar norma y protocolos específicos para la exploración y explotación de Hidrocarburos No Convencionales, teniendo en cuenta las particularidades de este tipo de explotación en cuanto a riesgos ambientales, uso de recursos naturales, en especial del recurso agua, afectación a formaciones geológicas en el subsuelo por el fracturamiento secundario, contaminación de aguas superficiales y subterráneas, generación y disposición final de residuos peligrosos en el proceso, generación de sismicidad y riesgos por reactivación de zonas tectónica activas, reinyección de aguas contaminadas o no tratadas en el subsuelo y lo más importante el riesgo a la salud humana.
En la población local y general hay incertidumbre sobre las sustancias químicas a emplearse, hay incertidumbre sobre el alcance y manifestaciones del riesgo y daños potenciales a la salud y al medio ambiente, hay incertidumbres sobre la efectividad de las medidas y mecanismos para prevenir y mitigar los riesgos e impactos del Fracking a corto y mediano plazo, hay incertidumbre sobre el estado y funcionamiento de elementos del ambiente que pueden ser afectados, hay incertidumbre respecto a las capacidades de la Autoridad Ambiental Competente para el monitoreo y control del Fracking, hay incertidumbre sobre sobre la implementación de las medidas efectivas para evitar la consumación del daño grave o irreversible y hay incertidumbre sobre protocolos específicos a ser aplicados en el proceso de la gestión ambiental de la técnica Fracking.
Finalmente, es importante que el Estado garantice la seguridad técnica del Fracking y la prevención efectiva e integral a corto y mediano plazo de los impactos que puede ocasionar en la salud y medio ambiente. También, el Estado tiene la obligación de generar información pública, veraz e imparcial, basada en evidencia científica, sobre las características, procesos y componentes del Fracking, su interrelación e impactos sobre los elementos del ambiente y la salud pública.
*Es consultor ambiental
También, durante el proceso de extracción se producen inevitablemente fugas de gas natural, que es 20 veces más potente que el dióxido de carbono como gas de efecto invernadero. La industria gasística habla del gas de pizarra como un combustible limpio. El informe de la universidad de Cornell sobre este particular contradice esta afirmación indicando que el gas produce un impacto superior al del petróleo o del carbón en términos de gases de efecto invernadero. El caso mejor estudiado sobre el impacto del gas de pizarra en la calidad del aire es el de Fort Worth, una ciudad de 750.000 habitantes perteneciente a la región metropolitana de Dallas. Según un estudio de la Southern Methodist University de 2008, la extracción de gas de pizarra generaba más esmog que todos los coches, camiones y aviones de la región de Dallas-Fort Worth. Las emisiones de altos niveles de ozono, BTEX (son bencenos, normalmente en forma de toluenos, etilbenceno y xileno) y sulfuros, estos resultan altamente peligrosos para la salud humana (G. Ramos, 2012) y Asamblea contra la Fractura Hidráulica, 2011).
Por otro lado, la exposición a partículas de sulfuro de hidrógeno e hidrocarburos volátiles puede provocar problemas de salud, como asma, dolores de cabeza, presión arterial alta, anemia, ataques al corazón y cáncer y puede tener un efecto perjudicial sobre los sistemas inmunológico y reproductivo, así como en el desarrollo embrionario.
Productos Químicos: Debido a la campaña que las empresas han llevado hasta ahora sobre la excelente técnica, los informes del Parlamento Europeo y el Centro Tyndall hablan de 260 sustancias químicas utilizadas. Una asociación norteamericana llamada Diálogos sobre la Disrupción Endocrina, que estudia los efectos de las sustancias químicas sobre la salud, estudiando los diversos informes emitidos de accidentes, vertidos, y otros han identificado más de 360 sustancias químicas con efectos dañinos sobre la salud. Entre ellas hay sustancias que producen cáncer, tóxicas para la piel, ojos, sistema digestivo, respiratorio, nervioso, etc. Se han observado casos de migrañas continuadas, náuseas, alergias, problemas en el sistema respiratorio en personas que viven en zonas cercanas a explotaciones de gas natural.
Contaminación Aguas Subterráneas: La industria se empeña en decir que el origen de este gas es natural. Pero un estudio de la Duke University de Durham (Carolina del Norte) publicado en mayo de 2011, ha demostrado que las contaminaciones de metano en viviendas cercanas a pozos de los estados de Nueva York y Pensilvania tienen su origen en las explotaciones de gas de pizarra y es de origen termogénico y a medida que se aleja las concentraciones de metano son menores y es de origen biogénico. El caso más grave reportado fue el de la explosión de una casa por contaminación de metano de sus cañerías y sótano en el estado de Ohio en 2008, como se recoge en el Informe del Parlamento Europeo publicado en junio de 2011.
Gases efectos Invernadero: El gas natural está formado en un 97% por metano (CH4), 23 veces más potente que el CO2 como gas de efecto invernadero. Su ciclo de vida completo engloba las emisiones desde que se inicia su extracción hasta su combustión final para producir energía. Un estudio realizado por un equipo de la Cornell University de Ithaca, Nueva York, ha calculado que entre un 3,6 y un 7,9% del gas que se obtiene en un pozo de gas de lutita escapa al ambiente a lo largo del proceso. Una parte escapa cuando emerge el fluido de retorno y durante la extracción del equipo utilizado para la fractura (1,9%) (Osborn, S.G., Vengosh, A., Warner, N.R., Jackson, R.B., 2011).
Sismicidad: El ejército y servicio geológico de los Estados Unidos, tras más de 50 años de investigación han confirmado a nivel federal que la inyección de fluido de Fracking introduce inestabilidad a niveles subterráneos y es un factor que induce una mayor actividad sísmica (Asamblea contra la Fractura Hidráulica, 2008; Zoback y Steven, 2012).
En mayo de 2011, en la ciudad de Blackpool en el noroeste de Inglaterra, se produjeron dos pequeños terremotos que asustaron a la población de la ciudad. Cuadrilla Resources, la empresa encargada de los trabajos se vio obligada a parar la explotación hasta que se demostrara que los temblores habían tenido que ver con su actividad. A mediados de octubre han salido los resultados de la investigación que ha llevado a cabo el Servicio Geológico Británico admitiendo que el epicentro de ambos terremotos se encuentra en las cercanías del lugar de perforación de la empresa. Estos pequeños terremotos no son muy graves, pero ponen en peligro la correcta cementación del pozo pudiendo conducir a graves contaminaciones (Raleigh, Healy y Bredehoeft, 1976).
Residuos: Como se mencionó anteriormente, alrededor de un 15% a 70% de agua es recuperada del volumen inyectado para el fracturamiento hidráulico. Por lo tanto, una plataforma de explotación estándar de 6 pozos generaría entre 13.500 y 72.000 toneladas de agua residual que es almacenada en piscinas en el mismo lugar, conllevando a la evaporación de los residuos que ocasionaran contaminación atmosférica. Sin embargo, en Estados Unidos la mayoría de los industriales que explotan gas de lutitas se deshace de estos residuos inyectándolos en el subsuelo, constituyendo otra fuente potencial de contaminación de aguas subterráneas (Asamblea contra la Fractura Hidráulica, 2008).
Por los antecedentes anotados, aplicar la técnica de fracking, en Bolivia, por cada proceso operativo de perforación se requiere un aproximado de 5 a 12 millones de galones de agua, y considerando el fenómeno de cambio climático ocasionando en épocas secas en regiones tales como la selva tucumano boliviano y la zona del chaco aumentaría el déficit de agua.
Por otro lado, la legislación Ambiental Boliviana no toma en cuenta de manera específica la explotación de yacimientos de hidrocarburos no convencionales mediante la técnica del fracking, por lo que presenta vacíos jurídicos y técnicos, ya que no se cuenta con la suficiente información sobre temas como hidrogeología (aguas subterráneas), neotectónica, tectónica activa y ecosistemas a nivel local.
Tampoco, la Autoridad Ambiental Competente ha trabajado en generar norma y protocolos específicos para la exploración y explotación de Hidrocarburos No Convencionales, teniendo en cuenta las particularidades de este tipo de explotación en cuanto a riesgos ambientales, uso de recursos naturales, en especial del recurso agua, afectación a formaciones geológicas en el subsuelo por el fracturamiento secundario, contaminación de aguas superficiales y subterráneas, generación y disposición final de residuos peligrosos en el proceso, generación de sismicidad y riesgos por reactivación de zonas tectónica activas, reinyección de aguas contaminadas o no tratadas en el subsuelo y lo más importante el riesgo a la salud humana.
En la población local y general hay incertidumbre sobre las sustancias químicas a emplearse, hay incertidumbre sobre el alcance y manifestaciones del riesgo y daños potenciales a la salud y al medio ambiente, hay incertidumbres sobre la efectividad de las medidas y mecanismos para prevenir y mitigar los riesgos e impactos del Fracking a corto y mediano plazo, hay incertidumbre sobre el estado y funcionamiento de elementos del ambiente que pueden ser afectados, hay incertidumbre respecto a las capacidades de la Autoridad Ambiental Competente para el monitoreo y control del Fracking, hay incertidumbre sobre sobre la implementación de las medidas efectivas para evitar la consumación del daño grave o irreversible y hay incertidumbre sobre protocolos específicos a ser aplicados en el proceso de la gestión ambiental de la técnica Fracking.
Finalmente, es importante que el Estado garantice la seguridad técnica del Fracking y la prevención efectiva e integral a corto y mediano plazo de los impactos que puede ocasionar en la salud y medio ambiente. También, el Estado tiene la obligación de generar información pública, veraz e imparcial, basada en evidencia científica, sobre las características, procesos y componentes del Fracking, su interrelación e impactos sobre los elementos del ambiente y la salud pública.
*Es consultor ambiental


