Pies secos, pies mojados
un año después de su arribo y alentaba la fuga de personas a bordo de precarias balsas de la isla socialista al sur de la Florida.“Al tomar esta medida, estamos tratando a los inmigrantes cubanos de la misma forma en que tratamos a los inmigrantes de otros países”, dijo Obama, quien el...
un año después de su arribo y alentaba la fuga de personas a bordo de precarias balsas de la isla socialista al sur de la Florida.“Al tomar esta medida, estamos tratando a los inmigrantes cubanos de la misma forma en que tratamos a los inmigrantes de otros países”, dijo Obama, quien el próximo 20 de enero entregará el poder a Trump.Obama –citado por la CNN– dijo que con esa medida los inmigrantes cubanos serán tratados de la misma forma que los del resto del mundo, mientras que La Habana destacó la medida que calificó como un “paso importante” orientado a la normalización de las relaciones bilaterales. Un comunicado del gobierno cubano señala que “un nuevo acuerdo migratorio con los Estados Unidos” busca “solucionar los graves problemas que continuaban afectando las relaciones migratorias, a pesar de la existencia de acuerdos bilaterales en este ámbito”.La decisión asumida por la Casa Blanca tiene un efecto inmediato y puso punto final a la política de ‘pies secos, pies mojados’ que estaba vigente desde 1995, la que permitía devolver a Cuba a los cubanos que eran interceptados en el mar (pies mojados), pero admitía en Estados Unidos a quienes lograban tocar tierra (pies secos).Esa política asumida durante la administración del ex presidente Bill Clinton también garantizaba a los cubanos que lograban ingresar a territorio estadounidense permanecer de manera legal en el país, trabajar y solicitar beneficios monetarios, sociales y médicos, mientras que inmigrantes ilegales de otros países enfrentan arresto y deportación.Aunque la anulación de la medida no deroga totalmente la Ley de Ajuste Cubano –que concede estatus legal a los cubanos luego de cumplir un año de residencia– deberá ser analizada por el nuevo Congreso que iniciará sus funciones a fines del presente mes de enero.El Departamento de Seguridad Nacional también anuló el Programa para Profesionales Médicos Cubanos que Washington aplicaba en terceros países. De ahora en adelante se considerará las solicitudes para ese beneficio de la misma forma en que lo hace con los pedidos de ciudadanos de otros países.La eliminación de ambas políticas era una demanda del gobierno cubano, ya que incitaba a los cubanos, incluso a familias enteras, a hacer cruces peligrosos por el mar Caribe a través de los 170 kilómetros que separan a la isla y el sur de la península de la Florida.Según el Centro de Investigación Pew, en Estados Unidos viven cerca de 2 millones de personas con ascendencia cubana, convirtiéndose en el tercer grupo de origen hispano más grande en este país, después de los mexicanos y puertorriqueños.Sólo en los primeros 10 meses de 2016 llegaron 46.635 cubanos a Estados Unidos, una cifra que superó a las 43.159 personas de esa nacionalidad que se registraron en 2015 y que marcaron el significativo incremento de un 78% en comparación al 2014, cuando ingresaron 24.278 cubanos a territorio estadounidense.Ahora bien, el pasado 26 de octubre por primera vez Estados Unidos se abstuvo en la votación de la Asamblea General de Naciones Unidas que cada año condena el embargo estadounidense hacia la isla. Fue un hecho sin precedentes, pero que no significa el fin del bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba.Es más, habrá que ver si Trump cumple su advertencia de revisar “de arriba abajo” todo lo acordado entre los gobiernos de Estados Unidos y Cuba para normalizar sus relaciones bilaterales.Además, incluiría una “revisión integral de las órdenes ejecutivas” adoptadas por el todavía presidente Obama y el Departamento de Estado, y “los criterios por los cuales Cuba fue eliminada” de la lista de Estados patrocinadores del terrorismo y “si esa decisión fue apropiada”.En ese contexto, la eliminación de la política de ‘pies secos, pies mojados’ asumida por el saliente mandatario es un abierto desafío a Trump, y una apuesta porque finalmente se imponga la cordura política que allane el levantamiento del inhumano bloqueo a la isla sobre las desaprensivas amenazas del electo presidente.


