Reflexiones desde el Cursillo busquemos a Cristo

La venida de Cristo fue la salvación de la humanidad, pero hoy todavía son muchos los que no lo reconocen.Mientras el mundo corre en busca de las estrellas logra los adelantos científicos mas grandes, una tecnología sorprendente y consigue las comodidades mas refinadas y todo lo que consiste...

La venida de Cristo fue la salvación de la humanidad, pero hoy todavía son muchos los que no lo reconocen.Mientras el mundo corre en busca de las estrellas logra los adelantos científicos mas grandes, una tecnología sorprendente y consigue las comodidades mas refinadas y todo lo que consiste en el placer de vivir, el hombre sigue sintiendo miedo a la muerte, sigue sintiéndose en soledad aunque esté rodeado de gente, porque el vacío de su corazón no se llena sin Cristo que es quien llena el alma con su presencia, porque la clave de la existencia humana es Cristo.Para los que lo encontraron, es el centro de sus vidas, pero para los que no lo conocen ¡Búsquenlo! Y si lo encuentran llegará el sol a sus vidas.Tenemos que saber que Cristo se revela a los pequeños (Mt. 11,25) a los pobres de espíritu es decir a los sencillos, a los humildes, a los no soberbios, a los no orgullosos; Cristo se revela a los hombres de mirada limpia, a los de corazón tierno, a los justos, a los pacíficos.Para los que han tenido la dicha de conocerlo, no se olviden de su mandato: “Vayan y enseñen todo lo que les he enseñado”. “Lo que recibieron gratis, gratis deben darlo”. Al recordar las palabras del Maestro debemos reflexionar y darnos cuenta de nuestra responsabilidad de hacer conocer a Cristo a nuestros semejantes porque El dijo: “Ustedes serán mis testigos”. Cada vez que leemos el evangelio o lo escuchamos, sentimos que resuenan las palabras del Maestro y nuestro espíritu bebe de ese manantial; entonces debemos compartir con los que no lo conocen, es nuestra misión, debemos hacerlo conocer y amar en y a través de la acción a los hombres que están sumergidos en el corazón del inmenso fenómeno del desarrollo.¿Cómo hacer conocer a Cristo? Saliendo al encuentro del que sufre, del hermano que está desorientado, del que peregrina sin  rumbo, del que busca aturdirse con el alcohol y la droga, del que está envuelto en la oscuridad del odio, de la envidia, de la ambición y es porque creen encontrar la felicidad en las riquezas, porque creen que van a llenar el vacío de sus vidas con lo material y no saben que solamente Dios puede darnos la felicidad que es el gozo de la paz en el corazón, solo El puede llenar el vacío, solo El puede calmar esa sed, que muchos buscamos calmarla por caminos errados. En estos momentos de violencia, de desorientación y de caos, busquemos a Ese Cristo que es la paz, por los caminos que nos lleven a encontrarlo.


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