Siempre los hidrocarburos

Al habar del gas, por ejemplo, no nos estamos limitando a su existencia y  las reservas probadas que es dato fundamental, sino también a sus componentes, pues cuando los hidrocarburos son licuables su valor real varía en forma significativa.Además, ingresamos a la petroquímica (con mucha...

Al habar del gas, por ejemplo, no nos estamos limitando a su existencia y  las reservas probadas que es dato fundamental, sino también a sus componentes, pues cuando los hidrocarburos son licuables su valor real varía en forma significativa.Además, ingresamos a la petroquímica (con mucha lentitud, según nuestro criterio)y  la ubicación de plantas industriales también provoca reacciones regionales, a veces  cargadas de objetivos políticos y electorales, no siempre suelen ser saludables.Muchos comentaristas se ocupan del tema, pero pocos con la autoridad del ex ministro Andrés Soliz, cuyo conocimiento de las complejidades relacionadas con hidrocarburos, hacen que sus opiniones sean de mucho valor. (Un magnífico reportaje con él fue publicado ayer aquí).De todas maneras, puesto que en Bolivia existe libertad de expresión (y se la respeta) todos tenemos derecho de opinar, pero es saludable tomar algunas opiniones “con beneficio de inventario” es decir dándoles solo relativa credibilidad.Asumiendo que el de los hidrocarburos es para los bolivianos el tema más importante en la actualidad, conviene aplicarle pensamiento crítico, para tener conceptos muy claros sobre el asunto, sabemos que el pensamiento crítico es básico para el razonamiento correcto.Comencemos señalando que como el petróleo (y el gas de petróleo) son recursos naturales no renovables, es fundamental cuidar su agotamiento, que hace unos años fue tramposamente aplicado n beneficio de las petroleras extranjeras que operaban en nuestro país.Muchos todavía recordamos esa torcida aplicación del “factor agotamiento” y confiamos que de ninguna manera vayamos a “tropezar con la misma piedra”, pero es mejor estar prevenidos, muy prevenidos, para que eso no suceda.Por eso, en futuros contratos para exportación, que ya están siendo anunciados, especialmente el que se firmará con Brasil, toda precaución es poca y las condiciones y todos los detalles tienen que ser exhaustivamente analizados y bien socializados.Otro concepto crítico es la industrialización del recurso natural mediante una industrialización bien programada y mejor ejecutada para que con la petroquímica compensemos lo que aún no hemos podido hacer con la metalurgia y la siderurgia.No es coincidencia ni casualidad que en los lugares donde existen conflictos, incluidos escenarios de lucha armada, son siempre los hidrocarburos, especialmente el petróleo, el elemento principal en el trasfondo de esa situación.Por eso, concluiremos citando una vez más al inolvidable defensor del petróleo boliviano Sergio Almaraz Paz, a quien conoció muy bien el ex ministro Soliz Rada pues prologó su libro “Obra completa, editado por Plural el año 2009.Decía coloquialmente Sergio Almaráz: “El petróleo es ese líquido viscoso y oscuro que ensucia todo… especialmente las conciencias”.Es algo que todos, especialmente los bolivianos, que ya sufrimos una absurda guerra fratricida por el petróleo deberíamos tener presente, para reflexionar, no solo en estas épocas electorales, sino siempre.


Más del autor